La Revista Usaka No. 08 | Page 56

En tu trabajo siempre estás dibujando, pero llega a un punto en el que te cansas… ¿Cómo lidias con eso y continúas tu trabajo? Siempre he pensado que yo vivo de vacaciones. Afortunadamente en mi profesión me pagan bien y lo disfruto mucho. Si no trabajara de esto, seguiría dibujando de cualquier forma. Una vez platicando con Humberto Ramos, me dijo que somos privilegiados por tener este tipo de trabajo, es algo poco común, muy solitario y requiere mucha, pero mucha vocación porque prácticamente estás tu solo en tu casa o estudio dibujando. Si no hay vocación, puedes perder el suelo y tener problemas con los editores. Pero definitivamente yo disfruto mucho mi trabajo y aunque no tenga que hacer un dibujo, siempre ando buscando hacer nuevas cosas. No es que 56 tenga que lidiar con eso, es mi estado natural: andar dibujando. ¿Has sufrido algún bloqueo? ¿Cómo saliste de él? Sí… Con mucho esfuerzo. Tuve una época muy difícil en la que prácticamente perdí el trabajo en Marvel. Lo perdí por un año y medio más o menos… Estaba haciendo Amazing Spiderman, la serie de Spider Island con Huberto Ramos y tuve una crisis muy fuerte de salud. No fue personal, a una sobrina le diagnosticaron una insuficiencia renal y toda la familia fue a parar al hospital. Su papá (que es mi hermano) y mis otros hermanos nos hicimos estudios para ver quién podía donarle un riñón. Estaba tan delicada que si no recibía uno, podía morir. Entonces estuve 20 días en el hospital haciéndome estudios, como prácticamente vivía allí, no podía trabajar. Así que hablé con mi editor, Steven Walker, con Humberto Ramos, les expliqué mi situación y me dijeron que arreglara la situación y después retomara el trabajo. Desafortunadamente no pude donarle el riñón a mi sobrina, no éramos compatibles, pero recibió su riñón por parte de otro familiar (de parte de su mamá) y cuando quise regresar a Marvel… Mi puesto ya lo había ocupado otra persona. Nadie es indispensable, cualquiera puede tomar el trabajo de otra persona, siempre y cuando tenga la calidad para hacerlo. Intenté no desesperarme, estuve un año y medio sin hacer nada, pero seguí insistiendo, hablando con los editores, mandando muestras, más trabajos y de esa manera logré conseguir el trabajo de nuevo. ¿Qué consejo les darías a todos los chicos que están empezando a dibujar? La Revista USAKA