En tu trabajo siempre estás dibujando, pero llega a
un punto en el que te cansas… ¿Cómo lidias con eso
y continúas tu trabajo?
Siempre he pensado
que yo vivo de vacaciones. Afortunadamente en
mi profesión me pagan
bien y lo disfruto mucho. Si
no trabajara de esto, seguiría dibujando de cualquier
forma. Una vez platicando
con Humberto Ramos, me
dijo que somos privilegiados por tener este tipo de
trabajo, es algo poco común, muy solitario y requiere mucha, pero mucha
vocación porque prácticamente estás tu solo en tu
casa o estudio dibujando.
Si no hay vocación, puedes
perder el suelo y tener problemas con los editores.
Pero definitivamente yo
disfruto mucho mi trabajo y aunque no tenga que
hacer un dibujo, siempre
ando buscando hacer
nuevas cosas. No es que
56
tenga que lidiar con eso,
es mi estado natural: andar
dibujando.
¿Has sufrido algún bloqueo? ¿Cómo saliste de él?
Sí… Con mucho esfuerzo.
Tuve una época muy difícil
en la que prácticamente
perdí el trabajo en Marvel.
Lo perdí por un año y medio más o menos… Estaba
haciendo Amazing Spiderman, la serie de Spider Island con Huberto Ramos y
tuve una crisis muy fuerte
de salud. No fue personal,
a una sobrina le diagnosticaron una insuficiencia renal y toda la familia fue a
parar al hospital. Su papá
(que es mi hermano) y mis
otros hermanos nos hicimos
estudios para ver quién podía donarle un riñón.
Estaba tan delicada que
si no recibía uno, podía morir. Entonces estuve 20 días
en el hospital haciéndome
estudios, como prácticamente vivía allí, no podía
trabajar. Así que hablé con
mi editor, Steven Walker,
con Humberto Ramos, les
expliqué mi situación y me
dijeron que arreglara la situación y después retomara el trabajo.
Desafortunadamente no
pude donarle el riñón a mi
sobrina, no éramos compatibles, pero recibió su riñón
por parte de otro familiar
(de parte de su mamá) y
cuando quise regresar a
Marvel… Mi puesto ya lo había ocupado otra persona.
Nadie es indispensable,
cualquiera puede tomar
el trabajo de otra persona,
siempre y cuando tenga
la calidad para hacerlo.
Intenté no desesperarme,
estuve un año y medio sin
hacer nada, pero seguí insistiendo, hablando con los
editores, mandando muestras, más trabajos y de esa
manera logré conseguir el
trabajo de nuevo.
¿Qué consejo les darías
a todos los chicos que están empezando a dibujar?
La Revista USAKA