La pediatria y sus grandes campos Revista | Page 14

14
El autismo, como muchos otros problemas neurológicos de la infancia, no tiene un marcador biológico. Es decir, el diagnóstico no puede hacerse basándose en pruebas, ni siquiera en test o en cuestionarios, el diagnóstico se hace porque las dificultades en el neurodesarrollo y en la conducta son características.
Los niños con autismo presentan dificultades en su neurodesarrollo que se manifiestan por alteraciones en el lenguaje, en la sociabilidad y en el juego. El grado de dificultad en cada área varía de un niño a otro, y en un mismo niño no todas las áreas están afectadas con la misma intensidad.
Los Trastornos del Espectro Autista son alteraciones del neurodesarrollo. Esto quiere decir que el desarrollo del cerebro no sucede de forma fluida, sino que anomalías aún no bien conocidas causan interferencias en la formaciones de las delicadas redes neuronales y la consecuencia es una alteración en sus funciones.
Muchas otras patologías neurológicas de la infancia alteran el neurodesarrollo. Lo que distingue al autismo de las demás es la alteración específica y obligatoria de tres áreas del neurodesarrollo que se definen como características nucleares del autismo:
1. Alteración de la sociabilidad: trastorno en la interacción recíproca con otras personas en un contexto social.
2. Alteraciones del lenguaje: trastorno de la comunicación recíproca en la producción pero también en la comprensión del lenguaje hablado y gestual.
3. Alteración de la conducta: conductas rígidas rutinarias y estereotipadas y repetitivas; con intereses poco variados siempre hablan o juegan a lo mismo y dificultades para comprender ideas abstractas o simbólicas.
La alteración de la sociabilidad puede tener manifestaciones graves, como escaso o nulo interés por el entorno y los demás, hasta formas más sutiles en de dificultad para la empatía, definida como darse cuenta y compartir los sentimientos del otro.
La comunicación recíproca puede tener manifestaciones más leves, como una expresión oral aparentemente adecuada pero con escaso intercambio comunicativo llevan la conversación siempre a su terreno, interpretan literalmente lo que se les dice, etc. a una ausencia total de lenguaje hablado o gestual.
La dificultades de conducta también son muy variables. Desde una conducta muy estereotipada con movimientos de aleteo, balanceo o carreras sin sentido; o manifestarse por una preocupación excesiva por mantener las rutinas o por resistirse a cambiar cosas de sitio.
El diagnóstico debe hacerse siempre a través de la entrevista, la observación y la exploración clínica. Mucho menos rígida que un cuestionario pero mucho más laboriosa ya que requiere más tiempo y habilidad por parte del clínico.
María José Mas.( 25 de abril de 2017). El diagnóstico de autismo es clínico. 24 de junio de 2018, de neuropediatra. or Sitio web: https:// neuropediatra. org / 2015 / 04 / 08 / diagnostico-de-autismo /