La Neomudejar N-2 Noviembre 2013 | Page 3

Editorial Asistimos, impertérritos, pasivos, alienados a la constatacion de un nuevo orden social. La imposición de un tiempo nuevo en las sociedades enmascarado por un carácter de emergencia y necesidad económica generado desde el poder. El sueño acariciado de una unidad europea, esta a punto de hacerse realidad. No es en absoluto el sueño de la democratizada europa, ni mucho menos el sueño dorado o espejismo de una sociedad del bienestar, esta realidad, la que se impone con voz firme y avance imparable, esta bajo el yugo de la precariedad, de las restricciones, de la pérdida de derechos, del expolio progresivo de lo público, de la anulación de la mujer y de las minorias. Es el atraco a lo social y al ahorro privado que genera ordas de una masa obrera esclavizada para un nuevo tiempo, que recuerda demasiado a un viejo tiempo ya vivido a principios de la revolucion industrial. Regresamos al primitivismo, a la edad del hierro, a las sociedades de la metalurgia, aplicadas a los ingenios de control electrónico, las placas de memorias, los microchips, las autopistas de las comunicaciones que solo llevan a un lugar: El metal y la fragua de los nuevos esclavos. La Roma imperial esta ahora en el corazón de Europa. La vieja europa se ha cansado de explotar sólo en el tercer mundo suma la capacidad de producir de nuevo en casa al mismo coste, sin pago de aranceles. Sus nuevas colonias, Portugal, Italia, Grecia, Irlanda, España...para que viajar! La añoranza de un recolonialismo en el marco, eso si, de la unión europea. La amenaza de, o estas dentro o te expulsamos de la eurozona, ha calado con éxito y los gobiernos se someten a las pautas y controles del negro orden. La desmantelación de las clases medias y sus logros sociales, de sus avances humanitarios, esta en manos de la oligarquia de los nuevos estados fagocitados por el capital. La conveniente alienación de las masas apresadas en cárceles cotidianas de un Consumo convulso, vacio de contenido, al que todos deseamos llegar para no sentirnos fuera del sistema, implantación de necesidades ficticias de reali- dades virtuales que alienan e impiden desengancharse. La axfisia como estado natural, la represión como eje monopolizante, amparada de una necesaria seguridad mundial ante el avance del "terrorismo", la implantación del temor, del miedo cotidiano, del miedo ausente de veracidad, de rigor contrastado, el miedo por el miedo pero eso sí, acrecentado por la falta de recursos y de la incapacidad de una autonomia degradada y recortada día a día por las politicas Anti crisis. Las patologias sociales, sanitarias, la yuxtaposición de corruptos en las esferas del poder y el bombardeo informativo de las nuevas redes han logrado el objetivo. El hombre, la mujer, han muerto. Nace la sociedad de los cadaveres, de los mutantes, los cráneos vacios, despojados de derechos y beneficios sociales . Las desigualdades, esas que con afán exigíamos desaparecieran en Latinoamerica, África, Asia, son ahora una perversa cotidaneidad en el espectro actual europeo. El reciclaje como esnobismo se impone frente a un cubo de basura que alimenta a una familia. Una sociedad que ha de salir a las plazas a alimentar a sus vecinos sólo habla de la bajeza moral de quien la administra. La pobreza, otra vez la pobreza.... Los que aún no han caído, lo irán haciendo, y los que se suman al juego de la locomotora desconocen que pronto ellos estaran aplastados por las mismas vías. El razismo, la xenofobia, la violencia, la homofobia, los fascismos, se hacen fuertes y se proclaman como banderas de activismo necesario para afrontar la crisis.