CONCLUSIÓN
Un ensayo crítico sobre la peculiaridad de la Mística Ciudad de Dios de la M. Ágreda ofrece unos resultados dignos de tenerse en cuenta a la hora de dar un dictamen más justo sobre tan discutida obra mariológica.
El estudio crítico se ha limitado a su metodología. El resultado es que se trata de una obra dotada de una fuerte originalidad, pero en el ámbito especial de la Mariología de base Mística. No es una Mariología del tipo de la Teología Escolástica. Está en las antípodas de la Mariología crítica. Entre ambas, ocupa un centro digno de atraer la atención de los especialistas en la teología mariana. Esta singularidad suya ha sido la que le ha atraído la animadversión de los teólogos de mentalidad estrictamente escolástica.
En cuanto a la perspectiva en que se ha situado la opinión oficial de la Iglesia, es llamativo que después de tres siglos de ásperas polémicas, al final se llegara a un dictamen salomónico dividiendo la decisión final en un veredicto de entera ortodoxia-por una parte-, pero condenando la Causa a permanecer en una situación de secuestro indefinido.
Tal sentencia adolece de algunas deficiencias formales en cuanto a su lógica interna, pues la negación de la prosecución está formulada en unos términos que ignoran que la obra está ya aprobada y rehabilitada por el mismo