3.1.3. Corteza, madera y médula
3.1.3. Corteza, madera y médula
La corteza se diferencia en corteza externa y corteza interna. La primera, generalmente, agrietada dependiendo de la especie arbórea, es la cubierta protectora del árbol, constituida por tejido muerto llamado corcho o súber; y, la corteza interna, llamada líber, está formada por tejido vivo cumpliendo la función de distribución de los productos elaborados por las hojas mediante el fenómeno de la fotosíntesis. Dentro de la zona de la madera propiamente dicha, se encuentra la albura o sámago, generalmente, de color claro, constituida por una banda angosta fisiológicamente activa encargada del transporte de materiales absorbidos por las raíces hasta las hojas donde se realiza la síntesis con la clorofila y la energía solar. El resto de la albura es fisiológicamente muerto donde se almacenan reservas, además de su función de sostén. Hacia adentro, el duramen, fisiológicamente muerto, cumpliendo función de sostén, de color generalmente más oscuro por acumulación de aceites esenciales, gomas resinas, compuestos fenólicos, taninos y sustancias cromógenas que colorean la madera. Existen maderas en las que no se diferencia la albura y el duramen por color, que no significa que no existan, pues el proceso de duraminización se produce siempre. Finalmente, existe una zona que ocupa el centro mismo del tronco y se denomina médula.
3.1.3.1. Composición de la Madera
La madera como la mayoría de los vegetales está compuesta por numerosas células. La pared celular es fina y flexible, con el correr del tiempo se endurece, sobre todo, por acumulación de celulosa, sustancia macromolecular de los glúcidos y lignina, sustancia que le otorga la rigidez e impermeabilidad. Las fibras de celulosa forman un entramado en el cual se almacena la lignina, sólo cuando la lignina se ha depositado en la pared celular se forma la“ Madera”. La célula de madera acabada es dura, rígida y de forma definitiva.
Las células de la madera pueden cumplir distintas funciones según el árbol:
• Los árboles frondosos tienen células conductoras, de sostén, y de almacenamiento como el roble o el ceibo.
• Las coníferas, en lugar de las células conductoras y las de sostén, tienen una forma mixta: las traqueadas y, también, las de almacenamiento como los cipreses y pinos.
Composición de la madera
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