El impacto de la inmigración se expresó en la movilidad social que se estableció y en la concreción del "hacer la América"; la cultura del trabajo y el esfuerzo como un mecanismo que obtenía resultados en la sociedad abierta que se encontraba.
Pero también existió un cierto malestar social, derivado en parte de estas mismas condiciones de trabajo, que sumadas a las nuevas ideas que los inmigrantes traían de Europa posibilitaron el surgimiento del movimiento obrero organizado, como así también el anarquismo, el socialismo, el sindicalismo. Esta consecuencia "no deseada" puede ejemplificarse con los conflictos más relevantes de la época (1880 - 1914) como la huelga de 1909, y las medidas que tomó el Estado: las leyes de "Residencia" y de "Defensa Social", junto con los informes sobre la clase obrera argentina y los proyectos de establecimiento de códigos de trabajo.
El otro aspecto relevante es la cuestión de la participación de los inmigrantes en la cosa pública, qué tipo de incorporación planteaban las elites argentinas de los mismos y qué representaba su "nacionalización" a través de su permanencia y descendencia.
La influencia de inmigrantes en la conformación de nuestra tradición artística, sus aportes en la plástica y la música, constituye un importante ítem dentro del tema, como así también en el campo científico y técnico.