La historia viva de nuestro Pueblo | Page 50

ROSA Y MIGUE, abuelos de Maxi. Abuelos de Mati Weber Maxi es un nieto dulce, tierno, cariñoso, siempre está con una sonrisa durante la semana no nos vemos, por esa razón esperamos los domingos para disfrutar con toda la familia, incluidos tías y tíos, los almuerzos en nuestra casa, el abuelo lo espera con las empanadas que preparo la abuela y que a él le gustan mucho, en ese momento somos muy felices. El disfruta del parque, juega con la pelota, a la paleta, algunas veces con el abuelo, si el está muy cansado, cuando se cansa juega con la compu, en el verano disfruta de la pile, con los abuelos o los papis. El y su hermanita son los soles en nuestras vidas. Esperamos que Maxi, logre los objetivos y metas que se proponga en la vida, sea feliz, un hombre de bien sin apartarse de las enseñanzas que recibió de la familia y la escuela. Cuentas con nuestro amor y apoyo incondicional. El recuerdo nuestro comienza en las vísperas de Pesaj y la preparación de la comida en especial del “Guefiltefish”. Empezamos a disfrutar Pesaj desde la mañana cuando nos encontramos todos (abuelos y hermanos de abuelos) en la cocina para preparar el Guefiltefish , los Kneidalaj , la sopa, la carne y el pollo hervido, la compota de manzana , el jrein, el jaroset y mas todo hecho en casa en forma artesanal. El Guefiltefish debe ser esponjoso, clarito, salado con la pimienta justa, y la cocción de la cabeza de pescado ¡No puede faltar! El caldo cuando se sirve debe estar caliente y los Kneidalaj de harina de matze con su forma justa. ¡Cuando terminamos de comer, en la mesa de lo que se habla es la crítica de cada uno de la comida! Pero así disfrutamos año a año las fiestas y volvemos a repetir siempre los mismos pasos y las mismas costumbres que hoy ya lo compartimos con nuestro nieto Mati Weber!!! ¡Muy felices y siempre manteniendo el espíritu de nuestro ser judío! Para nosotros la educación judía, el conocimiento de las fiestas las adquirimos más que nada a través de nuestros hijos y ahora cada vez más con nuestros netos. Nos encanta que sean ellos quienes van mostrándonos lo que es un Sidur, una reunión con las tradiciones y las costumbres que ellos mismos van aprendiendo en el colegio. Así llegamos al templo de Bet El y no dejamos de reunirnos nunca y comer la comida turca tan rica que la abu Rosita sabe preparar. Así como lo hacían en nuestras propias casas. Relato de nuestros abuelos Pag. 50 Relato de nuestros abuelos Pag. 51