ROSA Y MIGUE, abuelos de Maxi.
Abuelos de Mati Weber
Maxi es un nieto dulce, tierno, cariñoso, siempre está con una sonrisa
durante la semana no nos vemos, por esa razón esperamos los domingos
para disfrutar con toda la familia, incluidos tías y tíos, los almuerzos en
nuestra casa, el abuelo lo espera con las empanadas que preparo la abuela
y que a él le gustan mucho, en ese momento somos muy felices. El disfruta
del parque, juega con la pelota, a la paleta, algunas veces con el abuelo, si
el está muy cansado, cuando se cansa juega con la compu, en el verano
disfruta de la pile, con los abuelos o los papis. El y su hermanita son los
soles en nuestras vidas. Esperamos que Maxi, logre los objetivos y metas
que se proponga en la vida, sea feliz, un hombre de bien sin apartarse de
las enseñanzas que recibió de la familia y la escuela. Cuentas con nuestro
amor y apoyo incondicional.
El recuerdo nuestro comienza en las vísperas de Pesaj y la preparación
de la comida en especial del “Guefiltefish”. Empezamos a disfrutar Pesaj
desde la mañana cuando nos encontramos todos (abuelos y hermanos de
abuelos) en la cocina para preparar el Guefiltefish , los Kneidalaj , la sopa,
la carne y el pollo hervido, la compota de manzana , el jrein, el jaroset y
mas todo hecho en casa en forma artesanal. El Guefiltefish debe ser esponjoso, clarito, salado con la pimienta justa, y la cocción de la cabeza de
pescado ¡No puede faltar! El caldo cuando se sirve debe estar caliente y los
Kneidalaj de harina de matze con su forma justa. ¡Cuando terminamos de
comer, en la mesa de lo que se habla es la crítica de cada uno de la comida!
Pero así disfrutamos año a año las fiestas y volvemos a repetir siempre
los mismos pasos y las mismas costumbres que hoy ya lo compartimos
con nuestro nieto Mati Weber!!! ¡Muy felices y siempre manteniendo el
espíritu de nuestro ser judío!
Para nosotros la educación judía, el conocimiento de las fiestas las adquirimos más que nada a través de nuestros hijos y ahora cada vez más con
nuestros netos. Nos encanta que sean ellos quienes van mostrándonos
lo que es un Sidur, una reunión con las tradiciones y las costumbres que
ellos mismos van aprendiendo en el colegio. Así llegamos al templo de Bet
El y no dejamos de reunirnos nunca y comer la comida turca tan rica que
la abu Rosita sabe preparar. Así como lo hacían en nuestras propias casas.
Relato de nuestros abuelos
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Relato de nuestros abuelos
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