LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 967
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DANIEL MORALES RUVALCABA, MARIANO MOSQUERA
del ejercicio paraguayo en la PPT del organismo, lo cual explicita, en
cierto sentido, la dependencia de la UNASUR con el marco del neo-
presidencialismo. Al mismo tiempo, la reacción de la UNASUR, sus-
pendiendo a Paraguay, se vincula ya con una división política en
el organismo y, por lo tanto, se generan formas no consensuadas en la
utilización de sus mecanismos institucionales.
• Perú, con capacidades medias en la estructura de poder regional, logra
restablecer el funcionamiento institucional de la UNASUR e incluso
logra desarrollar y ajustar la institución. Aunque, de todas formas, es
de destacar que los contenidos sectoriales en los consejos son defini-
dos en base a los intereses nacionales de los países.
• Durante la Presidencia pro tempore de Surinam, y dadas sus capacida-
des nacionales muy limitadas, se produce una serie de aplazamientos y
moratorias importantes, tanto en designaciones como en reuniones
institucionales. Solamente la crisis política en Venezuela logra la coo-
peración considerando intereses de tipo regionales.
• Durante la Presidencia pro tempore de Uruguay se observa un contex-
to de fuerte debilitamiento del consenso político en torno al proceso
de integración autónomo, por cambios en las orientaciones políticas
nacionales de los presidentes de la región.
• En el marco de la PPT venezolana, iniciativas de desarrollo institucio-
nal naufragarían en crisis políticas donde predominan intereses na-
cionales y capacidades de bloqueo, siempre en estrecha relación con
la perspectiva política e ideológica de los poderes ejecutivos y en su
relación con la UNASUR.
Podemos afirmar que las PPT han condicionado la agenda de la UNA-
SUR en su primera década, anteponiendo la proyección de los liderazgos
de los presidentes y de los intereses nacionales (siempre y cuando exista la
capacidad nacional) sobre los intereses regionales. Esto ha afectado la ins-
titucionalidad de la UNASUR y su función de promoción de intereses co-
munes regionales.
Solamente las crisis políticas coyunturales logran conformar intereses
de tipo regionales en la UNASUR, aunque su perspectiva es marcadamente
ideológica y, por lo tanto, no siempre se alcanzan consensos en marcos
institucionales preestablecidos. Asimismo, las nuevas orientaciones polí-
ticas de los poderes ejecutivos en los países marcan el debilitamiento de
cualquier tipo de iniciativa en el espacio de la UNASUR.
Finalmente, consideramos que el marco teórico del neopresidencialismo
es de aplicación a casos de estudio de organizaciones de integración regio-