LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 967

982 DANIEL MORALES RUVALCABA, MARIANO MOSQUERA del ejercicio paraguayo en la PPT del organismo, lo cual explicita, en cierto sentido, la dependencia de la UNASUR con el marco del neo- presidencialismo. Al mismo tiempo, la reacción de la UNASUR, sus- pendiendo a Paraguay, se vincula ya con una división política en el organismo y, por lo tanto, se generan formas no consensuadas en la utilización de sus mecanismos institucionales. • Perú, con capacidades medias en la estructura de poder regional, logra restablecer el funcionamiento institucional de la UNASUR e incluso logra desarrollar y ajustar la institución. Aunque, de todas formas, es de destacar que los contenidos sectoriales en los consejos son defini- dos en base a los intereses nacionales de los países. • Durante la Presidencia pro tempore de Surinam, y dadas sus capacida- des nacionales muy limitadas, se produce una serie de aplazamientos y moratorias importantes, tanto en designaciones como en reuniones institucionales. Solamente la crisis política en Venezuela logra la coo- peración considerando intereses de tipo regionales. • Durante la Presidencia pro tempore de Uruguay se observa un contex- to de fuerte debilitamiento del consenso político en torno al proceso de integración autónomo, por cambios en las orientaciones políticas nacionales de los presidentes de la región. • En el marco de la PPT venezolana, iniciativas de desarrollo institucio- nal naufragarían en crisis políticas donde predominan intereses na- cionales y capacidades de bloqueo, siempre en estrecha relación con la perspectiva política e ideológica de los poderes ejecutivos y en su relación con la UNASUR. Podemos afirmar que las PPT han condicionado la agenda de la UNA- SUR en su primera década, anteponiendo la proyección de los liderazgos de los presidentes y de los intereses nacionales (siempre y cuando exista la capacidad nacional) sobre los intereses regionales. Esto ha afectado la ins- titucionalidad de la UNASUR y su función de promoción de intereses co- munes regionales. Solamente las crisis políticas coyunturales logran conformar intereses de tipo regionales en la UNASUR, aunque su perspectiva es marcadamente ideológica y, por lo tanto, no siempre se alcanzan consensos en marcos institucionales preestablecidos. Asimismo, las nuevas orientaciones polí- ticas de los poderes ejecutivos en los países marcan el debilitamiento de cualquier tipo de iniciativa en el espacio de la UNASUR. Finalmente, consideramos que el marco teórico del neopresidencialismo es de aplicación a casos de estudio de organizaciones de integración regio-