LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 869
LA REVISIÓN DEL TLCAN Y EL INTERÉS NACIONAL
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nente de innovaciones productivas. Es una actividad que compromete a
toda la sociedad, pues los productos elaborados en México constituyen un
factor de identidad nacional; y ningún país, por pequeño que sea, renuncia
a una mínima autonomía tecnológica, científica y productiva en el contex-
to de los mercados globales actuales.
Los esquemas de normalización son manifestaciones de la política indus
trial y productiva de un país, que no puede separarse por afanes importa-
dores de la economía nacional en su conjunto. Recuérdese que son normas de
productos y servicios, que especifican y precisan las características de los
mismos, es decir, incluyen: diseño, tamaño, peso, inocuidad, comportamien
to energético y ambiental, interoperatividad material, incluso procesos y
métodos de producción, todo lo cual responde al grado de desarrollo e in
novaciones productivas de que goza un país.
En este campo, la experiencia TLCAN no ha sido muy positiva, por
cuanto México ha accedido a reconocer normatividad y estándares bajo
políticas de equivalencias, por las cuales asumimos que la normatividad,
en origen, es la recomendable para el consumidor nacional, olvidando que, en
materia de daños o perjuicios, ocasionados por dichos productos, decla
rados de norma equivalente, no son responsables los fabricantes estado
unidenses, pues su ley los obliga a responder sólo por daños o perjuicios
ocasionados en el territorio nacional de Estados Unidos.
A dicha asimetría se suma la falta de reciprocidad en este campo, pues
las normas y reglamentos de productos mexicanos que se exportan allá, no
tienen reconocimiento de equivalencia alguna y son sometidos a todas las
revisiones, encareciendo los productos.
P ROPIEDAD INTELECTUAL
En materia de propiedad intelectual se observa en la propuesta de negocia-
ción estadounidense una clara contradicción, pues, por una parte, señala
que debe ajustarse y respetar el Acuerdo sobre la Propiedad Intelectual de
la OMC (ADPIC) que —entre otras vertientes— contempla las licencias
obligatorias que han sido abiertamente rechazadas por Estados Unidos; y,
por la otra, se somete a la ley interna estadounidense que postula una defen
sa vigorosa de los derechos patentarios, muy ligados a los intereses de los
laboratorios farmacéuticos estadounidenses, y que a México preocupa por
el impacto que ello tendría en los medicamentos genéricos tan utilizados
por los consumidores mexicanos.
En este punto, para el interés nacional de México conviene, a todas lu-
ces, reforzar el esquema multilateral del ADPIC, y pugnar porque el plazo