LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 749

758 JOSÉ GASCA ZAMORA C ONCLUSIONES A 25 años de inicio del TLCAN, sus repercusiones tienen distintas lecturas. Por una parte se argumenta que el impacto positivo de la integración, en el caso de México, ha sido un incremento a la balanza de comercio interre­ gional y la mayor recepción de inversiones, especialmente las provenientes de Estados Unidos. Asimismo, se supone que el aumento transfronterizo de los flujos comerciales ha generado una relativa mejoría en las condiciones productivas y crecimiento de empleo de diversos sectores, lo cual a su vez se interpreta como el que México ha adquirido una especialización “más eficiente” con base en sus ventajas comparativas, basadas principalmente en la localización y los mercados laborales de bajo costo. En contraste a lo anterior, el saldo negativo de la integración se observa en el desmantelamiento de sectores y empresas poco competitivas, donde las políticas internas han sido insuficientes e incapaces para amortiguar la rápida o progresiva apertura del mercado en sectores altamente vulnerables; un ejemplo de ello es el sector agrícola, el cual tiene repercusiones sobre el ahondamiento de las desigualdades regionales, desempleo creciente, mayor pobreza y continuidad en los flujos migratorios hacia el vecino país. Un aspecto preocupante del TLCAN es el que México haya comprome­ tido aún más su relación económica hacia un solo socio comercial en el mundo. Pese a la diversificación de socios comerciales que México ha con­ seguido en las últimas tres décadas, a través de un sistema de numeroso acuerdos comerciales y de inversión con diferentes naciones, lo cierto es que hoy en día el grueso de nuestra relación económica mundial se continúa realizando con el país vecino del norte; ello coloca a nuestro país en una si­ tuación altamente vulnerable a los ciclos económicos, las recesiones y el des­ empeño del mercado estadounidense, tal y como se constató de manera clara con la última crisis estadounidense registrada entre el 2007 y el 2009. El TLCAN ha tenido efectos macroeconómicos importantes, pero que poco contribuyen al desempeño global del país, en todo caso sus efectos más sensibles operan en su dimensión sectorial y territorial. La configura­ ción de una nueva geografía de la producción de manufacturas se relaciona al fuerte dinamismo y consolidación de ciudades y entidades que aprove­ charon procesos acumulativos, ventajas por aglomeración y localización estratégica. Esta dinámica de mayor crecimiento se relaciona a sectores manufactureros y clústeres exportadores, ubicados principalmente en ciu­ dades medias y articulados a los ejes troncales y estrategias logísticas de las empresas. El TLCAN, como proceso que exacerba las diferencias regiona­ les, se debe a que las economías urbanas y regionales han adquirido a lo largo del tiempo capacidades dispares en sus condiciones estructurales,