LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 679
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JOHN SAXE-FERNÁNDEZ, CÉSAR AUGUSTO DÍAZ OLIN
taca la relación con China. Desde su perspectiva, canalizar energía al
gigante asiático podría contribuir a mantenerlo en el actual orden interna-
cional bajo la égida de EU, evitando que estreche vínculos con países en
Latinoamérica, África y, particularmente, en Medio Oriente. De esta mane-
ra, EU no sólo buscaría conservar intacto el orden internacional, sino tam-
bién pretendería “apaciguar” los potenciales conflictos con China. 36
Aunque tal entusiasmo geopolítico pierde de vista, por un lado, que EU
deberá competir por los mercados internacionales con países con costos de
producción mucho más bajo que los de ellos y con mayores reservas de
hidrocarburos, a lo que deben adicionarse las limitaciones financieras y
geológicas de la “revolución shale”, lo que hace del dominio energético una
política poco realista para Estados Unidos.
Pero lo que es importante destacar es que no ha sido impedimento para
que el sector energético se esté convirtiendo, cada vez más, en el soporte de
la política exterior estadounidense, sea liderando guerras de agresión (Irak,
Libia, Siria u operativos clandestinos tipo Operación Venezuela Freedom
2, en curso desde el Comando Sur) para capturar los recursos energéticos,
sea promoviendo la “revolución shale”, la energía está en el centro de la for
mulación de la política exterior de un país como EU, sediento de energía.
De hecho, no es posible analizar sus imperativos estratégicos sin el vínculo
existente entre energía y política exterior, cuyo impacto en el terreno estra-
tégico modifica el escenario de la geopolítica internacional.
El jugador clave del mercado petrolero
Otras de las consecuencias geopolíticas de la “revolución shale”, desde el
punto de vista de sus promotores, ha sido la ruptura de la capacidad de la
OPEP de influir determinantemente en la formación del precio del petró-
leo. Este supuesto implicaría aceptar que Estados Unidos se convirtiera en
el jugador clave del mercado del petróleo en los siguientes términos expli-
cados por Joseph Nye, ex presidente del Consejo Nacional de Inteligencia
y ex secretario adjunto del Departamento de Defensa para Asuntos de Se-
guridad Nacional:
La menor escala de los pozos de esquisto los hace más flexibles a fluctuacio-
nes de los precios de mercado. Una inversión multimillonaria por varios
años en un pozo gaspetrolero tradicional no se puede detener y reiniciar
fácilmente; pero los pozos de esquisto son más pequeños, más baratos y más
Véase Sarah Ladislaw, Windfall: A Discusión with Meghan O’Sullivan, CSIS, 2 de octubre de
2017, disponible en .
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