LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 624

LAS REFORMAS DE MERCADO, EL TLCAN Y LA POLÍTICA AGROPECUARIA 629 También los rendimientos en zonas de temporal han sido muy variables; sin embargo, han aumentado para el maíz en grano, trigo, cebada y soya, mientras que los del sorgo no muestran una tendencia definitiva y los del maíz forrajero han descendido. Aunque distintos cultivos muestran patrones muy contrastantes, la pro- ducción agregada de granos, oleaginosas y forrajes ha aumentado como resultado de las tendencias anteriores. Por una parte, están cultivos co- mo el maíz, alfalfa, caña y avena forrajera, cuya producción ha aumentado considerablemente y, en menor medida, también la de sorgo y cebada. Para 2016, el aumento en volumen del maíz en grano fue de 77% y de 295% el del forrajero. Por otra parte, se encuentran el trigo, frijol, algodón, ajon­- jolí y cártamo, cuya producción ha oscilado en torno a su nivel previo al TLCAN. Finalmente están cultivos como la soya y el arroz, cuya producción había declinado 15 y 29% en 2016 respecto al periodo 1990-1993. Por su parte, la superficie sembrada en frutas y hortalizas ha aumentado de forma relativamente constante desde 1993, con un incremento acu­mu­ lado de 44% para 2016 (gráfica 5). Su expansión también ha sido relativamen­ te homogénea: 45% en zonas irrigadas y 43% en temporal. La pro­ducción de varios de estos cultivos ha aumentado considerablemente desde 1993. Los productos en esta situación incluyen al tomate, chile y aguacate —con aumentos de 102, 157 y 161%, respectivamente—, así como la naranja, li­ món y papa. La producción de otros cultivos, aunque menores, ha aumen- tado sensiblemente; son los casos de la zarzamora (2 300%), espárrago (508%) y fresa (411%). Cultivos cuya producción ha oscilado en torno a su nivel previo al TLCAN incluyen la manzana y el plátano, mientras que la producción de uva ha disminuido 28 por ciento. Dependencia comercial y soberanía alimentaria Como se esperaba, para el periodo de 1993 a 2015, el grueso de las impor- taciones de los principales granos y forrajes proviene de América del Norte. El volumen de las de Estados Unidos, en particular, ha representado entre 71% del total para el trigo y 97% para el maíz; su peso en valor a pesos constantes ha representado entre el 71% para el trigo y cebada, y el 96% para el sorgo, mientras que para el maíz fue de 95%. Una situación similar aplica a las exportaciones de carnes y leche a EU, que con la excepción de las car­ nes de caprino y ovino, superan al 80% del total. A esta situación se le suma la dependencia respecto a Estados Unidos como principal comprador ex- tranjero de frutas y hortalizas mexicanas: 65% del aguacate, 75% de la ce- bolla, 93% de los cítricos y casi la totalidad del tomate, chile, papaya y piña exportados, entre otros, se destina a ese país.