LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 209

210 JOSÉ LUIS CALVA Esta postura frente al TLCAN quedó plasmada en la Plataforma del Par­ tido Demócrata aprobada en su Convención de Denver en agosto de 2008, que claramente estableció: “Trabajaremos con Canadá y México para en­ mendar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con el fin de que funcione mejor para nuestros tres países”. 26 Entre la población mexicana, el clamor por la renegociación del TLCAN era también muy extendido. En una encuesta de opinión previa a las eleccio­ nes estadounidenses, frente a la pregunta: “¿Renegociar el Tratado de Li­- bre Comercio de Norteamérica sería bueno o malo para México?”, el 66% de los entrevistados afirmó que “sería bueno”; y sólo el 18% consideró que “sería malo” (Carreño, 2008). Los resultados fueron contundentes, pero no sorprendentes. Un año antes, la encuesta realizada por Mund Americas, dirigida por Dan Lund, reportó que sólo el 21% de los mexicanos conside­ ró que el TLCAN es benéfico para nuestro país, mientras que el 41% declaró que el TLCAN “es malo para México”. 27 Sin embargo, diez años antes (1997), Mund Americas reportó que el 39% de los mexicanos consideraba “bueno” el TLCAN; y sólo el 23% lo con­ sideraba “malo”. Estos resultados tampoco eran sorprendentes: la mayoría de la población aún abrigaba la esperanza de que el TLCAN traería consigo los beneficios que el gobierno mexicano anunció al firmarlo: generar sufi­ cientes empleos bien remunerados para la población mexicana, retenién­ dola en el país; acelerar el crecimiento y la modernización de la economía mexicana y, en general, elevar el nivel de ingresos y el bienestar de los me­ xicanos. Once años después, esa esperanza se transformó en decepción. En lugar de haberse generado suficientes empleos bien remunerados en México, conteniendo la emigración, ocurrió lo contrario: aumentó dramáticamen­ te la migración de mexicanos al extranjero; y los escasos empleos generados en México resultaron peor pagados que antes del TLCAN, al tiempo que los ingresos campesinos sufrieron también un fuerte deterioro (vid supra). Frente a estas realidades, no es sorprendente que la mayoría de los mexica­ nos hayan afirmado que “sería bueno para México renegociar el TLCAN”. Ciertamente, durante el periodo de operación del TLCAN, algunos mexicanos se han enriquecido prodigiosamente. Por eso, tampoco era sor­ prendente la cerrada defensa del TLCAN por las elites del poder económico. 26 Democratic National Platform, The 2008 Democratic National Platform. Renewing America’s Promise, as approved by the 2008 Democratic National Convention, Denver, Colorado, 15 de agosto de 2008. 27 Mund Americas, “Tomando en serio la opinión pública y las encuestas de opinión”, Re- porte de Opinión y Política, serie 8, núm. 1a, México, 21 de enero de 2008.