Antonia Santos Pérez
cuando esta se expresa a nivel social refle-
ja problemas no asumidos, ni canalizados
a nivel país y, que conllevarán a nuevos
enfrentamientos sociales. “Vivimos en un
momento de transición social respecto al
género, donde se cuestiona la legitimidad
del patriarcado. Lo que antes se creía per-
fectamente establecido empieza a desmo-
ronarse y, hay que construir identidades
diversas que permitan la convivencia”. En
este punto es clave entender cómo se define
y comporta el poder, a fin de salvaguardar
un sistema social que garantice una vida
libre de violencia.
seguir fortaleciendo la institucionalidad de
género. El estado tiene que hacerse cargo de
las desigualdades y, para ello debe contar
con un marco jurídico y normativo que pro-
teja a las mujeres. “Necesitamos mujeres
independientes y autónomas, que estén pre-
sentes en la toma de decisiones en igualdad
de condiciones que los hombres. También
se precisa regular la corresponsabilidad en
las tareas de cuidado y que se garanticen
los derechos sexuales y reproductivos. Estos
son los grandes desafíos a los que se enfren-
ta el feminismo en este siglo XXI, concluyó
Antonia Santos Pérez.
Actualmente hay más pluralismo en el fe-
minismo, existen más grupos con deman-
das específicas; no obstante es importante
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