LA CAVERNA DE SARAMAGO Saramago, Jose - La caverna | Page 56
tres muñecos para sondear la curiosidad y ponderar la posible
respuesta de los clientes, Podrían quedarse ahí, Es cierto, pero creo
que si les llevamos seis diseños tendremos más posibilidades de
convencerlos, el número cuenta, el número influye, es una cuestión de
psicología, La psicología nunca ha sido mi fuerte, Ni el mío, pero hasta
la propia ignorancia es capaz de tener intuiciones proféticas, No
encamines esas proféticas intuiciones hacia el futuro de tu padre, él
siempre prefiere conocer en cada día lo que cada día, para bien o para
mal, decide traerle, Un hecho es lo que el día trae, otro hecho es lo
que nosotros, por nosotros mismos, le aportamos, La víspera, No
entiendo lo que quiere decir, La víspera es lo que aportamos a cada día
que vamos viviendo, la vida es acarrear vísperas como quien acarrea
piedras, cuando ya no podemos con la carga se acaba el transporte, el
último día es el único al que no se le puede llamar víspera, No me
entristezca, No, hija mía, pero tal vez tú seas la culpable, Culpable de
qué, Contigo siempre acabo hablando de cosas serias, Entonces
hablemos de algo mucho más serio, elijamos nuestros muñecos.
Cipriano Algor no es hombre de risas, e incluso las sonrisas leves son
raras en su boca, como mucho se le nota brevemente en los ojos un
brillo repentino que parece haber mudado de lugar, algunas veces
también se puede entrever un cierto rictus en los labios, como si
tuviesen que sonreír para evitar sonreír. Cipriano Algor no es hombre
de risas, pero acaba de verse ahora que el día de hoy tenía una risa
guardada que todavía no había podido aparecer. Vamos a ello, dijo, yo
escojo uno, tú escoges otro, hasta tener seis, pero atención, teniendo
siempre en cuenta la facilidad del trabajo y el gusto conocido o
presumible de las personas, De acuerdo, haga el favor de empezar, El
bufón, dijo el padre, El payaso, dijo la hija, La enfermera, dijo el
padre, El esquimal, dijo la hija, El mandarín, dijo el padre, El hombre
desnudo, dijo la hija, El hombre desnudo, no, no puede ser, tendrás
que elegir otro, al hombre desnudo no lo querrán en el Centro, Por
qué, Por eso mismo, porque está desnudo, Entonces que sea la mujer
desnuda, Peor todavía, Pero ella está tapada, Taparse de esa manera
es más que mostrarse toda, Me estoy quedando sorprendida con sus
conocimientos sobre esas materias, Viví, miré, leí, sentí, Qué hace ahí
el leer, Leyendo se acaba sabiendo casi todo, Yo también leo, Por tanto
algo sabrás, Ahora ya no estoy tan segura, Entonces tendrás que leer
de otra manera, Cómo, No sirve la misma forma para todos, cada uno
inventa la suya, la suya propia, hay quien se pasa la vida entera
leyendo sin conseguir nunca ir más allá de la lectura, se quedan
pegados a la página, no entienden que las palabras son sólo piedras
puestas atravesando la corriente de un río, si están allí es para que
56