LA CAVERNA DE SARAMAGO Saramago, Jose - La caverna | Seite 249

mucho en saberse. Marta y Marcial salieron del taxi, descargaron del maletero algunos bultos, menos de los que antes se llevaron al Centro, y Encontrado desahogó la emoción con dos arrebatadas vueltas alrededor del moral, y cuando el coche bajó la ladera para regresar a la ciudad Marcial dijo, Ya no soy empleado del Centro, pedí la baja como guarda. Cipriano Algor e Isaura no consideraron conveniente manifestar sorpresa, que encima sonaría a falsa, pero por lo menos una pregunta estaban obligados a hacer, una de esas preguntas inútiles sin las que parece que no podemos vivir, Estás seguro de que es lo mejor para vosotros, y Marcial respondió, No sé si es lo mejor o lo peor, hice lo que debía ser hecho, y no fui el único, también se despidieron otros dos colegas, uno externo y un residente, Y el Centro, cómo reaccionaron ellos, Quien no se ajusta no sirve, y yo ya había dejado de ajustarme, las dos últimas frases fueron pronunciadas después de la cena, Y cuándo sentiste que habías dejado de estar ajustado, preguntó Cipriano Algor, La gruta fue la última gota, como también lo fue para usted, Y para esos colegas tuyos, Sí, también para ellos. Isaura estaba de pie y comenzaba a quitar la mesa, pero Marta dijo, Déjalo, luego lo arreglamos entre las dos, tenemos que decidir qué vamos a hacer, dijo Cipriano Algor, Isaura opina que nos deberíamos dejar llevar por la corriente de lo que acontece, que siempre llega un momento en que sentimos que el río está a nuestro favor, Yo no he dicho siempre, corrigió Isaura, dije que hay ocasiones, de todos modos no me hagáis caso, es sólo una fantasía que me ha pasado por la cabeza, Para mí sirve, aprobó Marta, por lo menos se parece mucho a lo que nos ha venido sucediendo, Qué vamos a hacer entonces, preguntó el padre, Marcial y yo vamos a buscar nuestra vida lejos de aquí, está decidido, el Centro se acabó, la alfarería ya se había acabado, de una hora para otra hemos pasado a ser extraños en este mundo, Y nosotros, preguntó Cipriano Algor, No esperarán que sea yo quien les aconseje lo que tienen que hacer, Entiendo bien si entiendo que estás proponiendo que nos separemos, Entiende mal, lo que yo digo es que las razones de uno pueden no ser las razones de todos, Puedo dar una opinión, sugerir una idea, preguntó Isaura, en realidad no sé si tengo ese derecho, estoy en la familia no hace ni media docena de días, incluso me siento como si estuviera a prueba, como si hubiese entrado por la puerta trasera, Ya estabas por aquí desde hace meses, desde aquel famoso cántaro, dijo Marta, en cuanto a las otras palabras que has dicho, que te responda mi padre, Salvo que tiene una opinión que dar, una idea que sugerir, nada más he oído, así que cualquier apreciación mía en este momento estaría fuera del debate, dijo Cipriano Algor, Cuál es tu idea, preguntó Marta, Tiene que ver con 249