Fabio Pieragostini nació hace 38 años en Rosario,artista polifacético.
-Desde muy chico me vi motivado por el mundo artístico, de la expresión, por eso un día sin pensarlo deje todo y a mis 22 años me fui a recorrer el mundo, necesitaba vivir nuevas experiencias relacionadas con este mundo tan alucinante, tan inquieto y tan brillante como es el mundo del arte.
Necesitaba absorber otras culturas, otras voces, etnias que me puedan mostrar algo diferente, formas de pensar y de ver las cosas que nos rodean, es ahí donde veo gran parte de este aprendizaje, la vanguardia entre lo lógico y lo irracional, distintos matices, como en cada rincón de cada país que voy conociendo, sus colores, sus locuras y sus historias.
Me considero un amante del arte, un soñador de todo lo que rodea este mundo, para esto estoy constantemente viajando, que es una parte muy importante de todo lo que genera esta gran pasión.
¿Cómo nace tu relación con el arte?
Mi mamá me decía que desde muy joven, te hablo a los 3 o 4 años, era muy inquieto, muy hiperactivo con las cosas cotidianas, agarraba y rompía todo, corría todo el día y jugaba todo el tiempo, no me podían parar, iba de acá para allá, insoportable! no me podían tranquilizar según me contaba ella....
Pero un día se empezaron a dar cuenta de algo diferente, que solo podía concentrarme y me calmaba cuando me ponía a dibujar o a crear algo, vieron que toda la fuerza que necesitaba descargar, la hacía o bien con la misma locura de la hiperactividad o con cosas relacionada con el tema de la creación de algo, con el dibujo, la pintura, o con otros materiales, es ahí donde mi mama decide enviarme todas las tardes a estudiar dibujo de una profesora particular, y es desde entonces como empieza todo a mis 4 años.
-¿Y en la escuela?
-A mis 9 o 10 años, me acuerdo que no me gustaba estudiar, ahora sí pero cuando era muy joven me aburría, tenía muchos problemas en el colegio y me suspendían normalmente por mi conducta o por no cumplir con las tareas, a tal punto que muchas veces me escapaba por la ventana de la escuela, y me iba, mis padres me vivían retando y me ponían en penitencia porque era un desastre.
Un día llaman a mis padres y le comentan que yo nunca estudiaba, y que me la pasaba dibujando
todas las clases, y regalaba mis dibujos y mis pinturas a mis amigos, entonces no sabían que hacer…
Cuando una profesora me comenta que hay un concurso en el Castagnino, mis padres querían que yo estudie y yo era rebelde de alma.
Me decidí hacerlo, todas las materias del colegio mal y en un concurso de dibujo en el lugar más importante de Rosario. ¡Para mi era un sueño poder entrar ahí y que mis pinturas estén colgadas en las paredes del museo!
Al mes de presentar esos dibujos en el concurso me dijeron que había ganado entre los chicos de mi edad, ¡no lo podía creer!
Experiencia europea
Cuando fui a vivir a Ámsterdam, ya en la etapa como tatuador, llegue sin saber cómo funcionaban los locales y como se manejaban con el idioma, ¡pero yo no sabía nada de inglés y menos Holandés!
Entonces desde el primer día que fui a pedir trabajo iba con mis tarjetas personales y le decía lo básico en ingles que era: “Hola soy artista tatuador esta es mi Website”
En la primera semana ya me habían llamado de varios locales importantes de la ciudad, habían visto mi web y me decían que mis trabajos eran increíbles y querían que trabajara con ellos… ¡No entendía nada!
Fue terrible… no sabía ingles… todos me preguntaban y yo nunca respondía, movía la cabeza, y evitaba seguir las conversaciones, le decía, “Sorry when i work i can´t talk” jajaja” (cuando trabajo no puedo hablar)
Así que empecé a estudiar el inglés, hasta que un día en una reunión me dijeron que estaban contentos porque yo había cambiado la personalidad, y que no era fácil trabajar con alguien tan raro como yo…
Les digo “¿porque?” -Porque antes no hablaba nada y mis respuestas de si o no eran muy irracionales- Me dicen “que no parecían de alguien normal”…
Lo que pasaba es que no sabía nada de inglés y menos de holandés jajaja! “¿Cómo, no sabías nada de inglés?”
Hacía todo por intuición y me guiaba por el estilo de cada uno.
-¿Contame esa experiencia en el arte del tatuaje?
Si, en realidad nace todo de lo mismo, yo pintaba y dibujaba siempre que podía, y de ahí sale todo el tema de ser tatuador.