Juntos ante la Adversidad "Aprendemos Juntos" | Página 11

Azotó la puerta tan fuerte, que Elizabeth por poco se queda sin nariz.

Elizabeth tomó el aldabón y llamó de nuevo a la puerta:

¡BANG, BANG, BANG!

El dragón se asomó una vez más y dijo:

_Ya te dije que te fueras. Me encanta comer princesas, pero hoy ya me comí un castillo

_ ¡Espera!_ exclamó Elizabeth.

¿Es cierto que eres el dragón más listo y más feroz del mundo entero?

_Si _ dijo el dragón.

_ ¿Es cierto?_ preguntó Elizabeth_ ¿que puedes quemar hasta diez bosques con tu aliento de fuego?

_Desde luego_ contestó.

El dragón tomó una gran bocanada de aire. Lanzó una llamarada que quemó no sólo diez, sino cincuenta bosques.

_ ¡Fantástico!

_dijo Elizabeth.

El dragón tomó una gran bocanada de aire y lanzó tanto fuego, que quemó otros cien bosques.

El dragón volvió a tomar aire…

…pero esta vez no salió nada.

El dragón no tenía fuego ni para asar una salchicha.

Elizabeth dijo:

_ Oye, dragón, ¿Es cierto que puedes volar alrededor del mundo en tan sólo diez segundos?

_Por supuesto

_le contestó.

El dragón tomó vuelo, dio un gran brinco y se elevó por los aires.

Dio la vuelta al mundo en sólo diez segundos.

El dragón regresó muy cansado, pero Elizabeth gritó:

_ ¡Fantástico! ¡Hazlo otra vez!

El dragón se elevó de nuevo por los aires y dio una vuelta al mundo en tan sólo veinte segundos.

Cuando regresó estaba tan cansado que se acostó en el piso y se quedó profundamente dormido.

Elizabeth se acercó al dragón y le susurró suavemente:

_Oye, dragón…

Pero el dragón no se movió ni un poquito.

Elizabeth levantó la oreja del dragón y metió su cabeza dentro.

Entonces gritó tan fuerte como pudo:

_ ¡Oye, dragón!

El dragón estaba tan cansado, que ni se inmutó.

Elizabeth pasó por encima del dragón y abrió la puerta de la cueva.

Ahí estaba el príncipe Ronaldo.

Cuando la vio el príncipe dijo:

_ ¡Elizabeth! ¡Estas hecha un desastre!

Hueles a ceniza, tu pelo es un asco y vienes vestida sólo con una vieja y sucia bolsa de papel. Ni pienses que te dejaré rescatarme en esas fachas. Regresa cuando parezcas una princesa de verdad.

_Ronaldo_ respondió Elizabeth_, tu ropa es muy elegante y estas muy bien peinado. Pareces un verdadero príncipe, pero en realidad eres un patán.

Después de todo. Elizabeth y Ronaldo no se casaron.

FIN