insurrecciones se convirtieron en triviales y pequeñas escaramuzas , suscitadas , por los malos fariseos contra los buenos cristianos , escaramuzas a las que los excelentes romanos tenían a bien poner fin y servir de arbitros , a fin de mantener el orden público . La realidad histórica , en cambio , es otra muy distinta . Pero en la época en que se redactó el Nuevo Testamento , todo el Imperio romano se había hecho ya cristiano , de buen grado o por la fuerza . Y había que tratar con miramientos al emperador y al pueblo romano . Y para ello , cargan todas las culpas sobre las espaldas de los judíos que habían permanecido fieles a su religión .
Y veamos ahora un episodio de las exacciones de los zelotas , episodio tomado a lo vivo , y que los anónimos redactores de los pseudo Evangelios quisieron reproducir a guisa de ejemplo edificante para los candidos , entremezclando allí los habituales elementos maravillosos , con toda la sutileza necesaria :
« La muchedumbre de los que habían creído no componía sino un solo corazón y una sola alma . Ninguno tenía por propia cosa alguna , antes todo lo tenían en común . Los apóstoles atestiguaban con gran fuerza la resurrección del Señor Jesús , y una gran gracia reposaba sobre todos ellos , pues no había entre ellos ningún indigente . Todos cuantos poseían campos o casas los vendían , aportaban el precio de lo vendido , y lo depositaban a los pies de los apóstoles . Y a cada uno se le repartía según su necesidad .» ( Hechos , 4,32-35 .)
Moderemos un poco nuestro entusiasmo y observemos que la arbitrariedad debía reinar cumplidamente en esa apreciación de las « necesidades », dado que en otro lugar leemos lo siguiente :
« Por aquellos días , habiendo crecido el número de los discípulos , los griegos murmuraron contra los hebreos , porque las viudas de aquéllos eran mal atendidas en la distribución que se efectuaba cada día ...» ( Hechos , 6,1 .) Reanudemos nuestra lectura precedente : « Pero un hombre llamado Ananías , con Safíra , su mujer , vendió una propiedad y retuvo una parte del precio , sabiéndolo también su mujer . Luego aportó el resto y lo depositó a los pies de los apóstoles . Pedro ( es Simón el Zelota , no lo olvidemos ) le dijo : " Ananías , ¿ por qué se ha apoderado Satanás de tu corazón , hasta el punto de que hayas engañado al Espíritu Santo y hayas retenido una parte del precio del campo ? ¿ Acaso sin venderlo no lo tenías para ti , y después de haber sido vendido no quedaba el precio a tu disposición ? ¿ Por qué intentaste hacer tal cosa ? No has mentido a los hombres , sino a Dios ". Al oír Ananías estas palabras , cayó y expiró . Un gran temor se apoderó de todos cuantos lo oyeron . Luego se levantaron los jóvenes , y envolviéndole le llevaron y le dieron sepultura .
» Pasadas unas tres horas , entró la mujer , que ignoraba cuanto
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