Los reyes de España, Juan Carlos I y Sofía estuvieron presentes en el evento, dónde al mismo tiempo ocurrían diversos conciertos y espectáculos visuales. En este evento participaron cantantes y artistas conocidos, como es el caso de Monserrat Caballé, la mezzo Tereza Berganza y las sopranos Victoria de los Ángeles y Ana Vila, Sara Brightman, el tenor José Carreras, Plácido Domingos, Jaume Aragall, Alfredo Kraus y el barítono Juan Pons.
El atleta Antonio Rebollo protagonizó uno de los momentos más notables del evento, al lanzar desde el campo del estadio una flecha en cuya punta relucía el fuego olímpico, que, al alcanzar su meta, encendió el pebetero.
Se calcula que unos 2.000 millones de personas en todo el mundo siguieron por televisión la ceremonia de apertura de los Juegos.
Más tarde, el alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall, hizo un discurso a favor de la paz de la antigua Yugoslavia. El alcalde inició su discurso recordando que la Olimpiada Popular de 1936, se había abortado como consecuencia de la Guerra Civil. Todo el discurso fue narrado en cuatro idiomas oficiales de los Juegos.