Comentario al capítulo 15
Es fácil vivir en el mundo según la opinión del mundo;
es fácil vivir en la soledad según nuestra propia medida; pero
el gran hombre es aquel que en medio de la muchedumbre
mantiene con perfecta ecuanimidad la independencia de la
soledad.
Ralph Waldo Emerson
Práctica, práctica, práctica
A Max Reine, fundador de la Mutual Series Funds, le gustaba decir
que «hay muchos caminos que llevan a Jerusalén». Lo que este maestro de
la selección de acciones quería decir era que su propio método centrado en
el valor para elegir acciones no era la única forma de ser un inversor de
éxito. En este capítulo examinaremos varias técnicas que algunos de los
mejores gestores de patrimonio de la actualidad emplean para seleccionar
acciones.
En primer lugar, sin embargo, merece la pena repetir que para la
mayor parte de los inversores elegir acciones individuales es innecesario,
cuando no desaconsejable. El hecho de que la mayor parte de los
profesionales dejen mucho que desear a la hora de elegir acciones no
significa que la mayor parte de los aficionados puedan hacerlo mejor. La
inmensa mayoría de las personas que tratan de elegir acciones descubren
que no son tan buenos como habían pensado; los más afortunados lo
descubren al principio, mientras que los menos afortunados necesitan años
para aprenderlo. Un pequeño porcentaje de inversores pueden llegar a ser
excelentes en la selección de sus acciones. Todos los demás harían mejor
en conseguir ayuda, idealmente a través de un fondo de índices.
Graham aconsejaba a los inversores que empezasen por practicar, al
igual que la mayor parte de los atletas y los músicos, que practican y
ensayan antes de las actuaciones de verdad. Sugería que al principio se
dedicase un año a seguir y seleccionar acciones (pero sin utilizar dinero de
verdad).1 En la época de Graham usted habría practicado utilizando un libro
mayor de hipotéticas compras y ventas; hoy en día, puede utilizar los
«seguidores de cartera» de sitios web como www.morningstar.com.
1
Patricia Dreyfus, «Investment Analysis in Two Easy Lessons» (entrevista con Graham), Money, julio de
1976, pág. 36.