inversiones inteligentes 1 | Page 343

COMENTARIO AL CAPÍTULO 11  La carga de la prueba de demostrar que es mejor para los accionistas no recibir dividendos recae sobre la empresa. Si la empresa ha conseguido de manera constante mejores resultados que la competencia, tanto en un entorno favorable como en un entorno desfavorable de mercado, estará relativamente claro que sus directivos están aplicando de manera óptima el dinero en efectivo. Sin embargo, si la actividad de la empresa pierde fuelle, o si sus acciones cosechan peores resultados que las de sus rivales, los directivos y los consejeros estarán haciendo un uso inadecuado del efectivo, en caso de que se nieguen a abonar dividendos.  Las empresas que recurren reiteradamente al desdoblamiento de sus acciones, y que anuncian estas operaciones en arrebatadores comunicados de prensa, están tratando a sus inversores como si fuesen tontos. Como Yogi Berra, que quería que le cortasen la pizza en cuatro trozos «porque no creo que pueda comerme ocho», los accionistas a los que les encanta el desdoblamiento de las acciones se olvidan de lo que realmente es importante. Dos acciones con un valor nominal de 50 dólares no valen más que una acción con un valor de 100 dólares. Los directivos que recurren a esta técnica para animar la cotización de sus acciones están promoviendo y aprovechándose de los peores instintos del público inversor, y el inversor inteligente debería pensárselo dos veces antes de entregar cualquier cantidad de dinero a ese tipo de manipuladores condescendientes.10  Las empresas deberían recomprar sus acciones cuando están baratas, no cuando están rozando los máximos históricos. Por desgracia, ha empezado a ser bastante habitual que las empresas vuelvan a comprar sus acciones en momentos en los que su cotización es excesiva. No hay forma más desfachatada de malgastar el efectivo de una empresa, puesto que el objetivo real de esa maniobra consiste en permitir que los altos ejecutivos se embolsen suculentos y multimillonario s sobres vendiendo, en nombre de la «ampliación del valor para el accionista», las opciones sobre acciones de las que son titulares. Hay abundantes pruebas incidentales, de hecho, que sugieren que los directivos que hablan de «aumentar el valor para el accionista» raramente lo hacen. En el mundo de la inversión, como en la vida en general, la victoria definitiva suele corresponder a los que hacen cosas, no a los que hablan. 10 Los desdoblamiento s de acciones se abordan con más detalle en el comentario al capítulo 13. 345