inversiones inteligentes 1 | Page 332

EL INVERSOR INTELIGENTE ponen a disposición de los inversores. El material elaborado suele ser normalmente de un tipo con el que el público en general ya suele estar bastante familiarizado y que ya ha ejercido una importante influencia en las cotizaciones de mercado. No suele ser muy frecuente encontrar estudios de agencias de intermediación de bolsa que señalen, con un conjunto convincente de datos, que un sector popular se encamina hacia una crisis o que un sector impopular está a punto de comenzar una etapa de prosperidad. La opinión que tiene Wall Street sobre el futuro a largo plazo se suele prestar doblemente a las equivocaciones, y esto es necesariamente aplicable a este importante elemento de sus investigaciones, que se centra en la previsión de la evolución que van a tener los beneficios en diversos sectores o industrias. Debemos reconocer, no obstante, que el rápido y omnipresente crecimiento de la tecnología en los últimos años ha tenido importantes efectos en la actitud y en las tareas llevadas a cabo por el analista de valores. Más aún que en el pasado, los avances o los retrocesos de la empresa típica durante la próxima década pueden depender de su relación con nuevos productos y nuevos procesos, que el analista podrá haber tenido la oportunidad de estudiar y evaluar de antemano. Por lo tanto, existe indudablemente un área prometedora para que el analista lleve a cabo un trabajo eficaz, basado en desplazamientos sobre el terreno, entrevistas con investigadores y en una intensa investigación tecnológica realizada por su cuenta. Existen riesgos conectados con las conclusiones de inversión que fu adopten principalmente como consecuencia de estas impresiones sobre el futuro, y que no estén respaldadas por un valor que se pueda demostrar en la actualidad. Sin embargo, es posible que existan unos riesgos equivalentes si nos atenemos rigurosamente a los límites del valor establecido por unos sobrios cálculos que se apoyen en los resultados actuales. En este caso, el inversor tendrá que elegir entre ambos caminos. Puede actuar de manera imaginativa y aspirar a los grandes beneficios que recompensarán una visión que resulte ser correcta a posteriori; no obstante, en tal caso, deberá asumir el relevante riesgo de cometer errores de cálculo importantes, o no tan importantes. Por otra parte, puede actuar de manera conservadora y negarse a pagar cantidades que excedan de una modesta prima por posibilidades que todavía no han quedado contrastadas; sin embargo, en tal caso, debe estar dispuesto a tener que aceptar posteriormente que ha dejado pasar oportunidades de oro. Un método de valoración con dos partes Volvamos por un momento a la idea de valoración o tasación de las acciones ordinarias que empezamos a exponer en la página 323. Una 334