inversiones inteligentes 1 | Page 207

COMENTARIO AL CAPÍTULO 7 las trayectorias de tres de las acciones que experimentaron mayor crecimiento en 1a década de 1990 General Electric, Home Depot y Sun Microsystems (véase la figura 7.1). Todos los años desde 1995 hasta 1999, cada una de ellas aumento de tamaño y fue más rentable. Los ingresos se duplicaron en Sun y se multiplicaron por más de dos en Home Depot. Según Value Line, los ingresos de GE aumentaron el 29%; sus beneficios aumentaron el 65%. En Home Depot y Sun los beneficios por acción prácticamente se multiplicaron por tres. No obstante, también estaba pasando otra cosa, una cosa que no habría sorprendido a Graham en absoluto. Cuanto más rápidamente crecían estas empresas, más caras resultaban sus acciones. Cuando las acciones crecen más deprisa que las empresas, los inversores siempre acaban lamentándolo. Como muestra la figura 7.2: Una gran empresa no es una gran inversión si se paga demasiado por sus acciones. Cuanto más sube una acción, más probable parece que siga subiendo. Sin embargo, esa creencia instintiva queda radicalmente contradicha por la ley fundamental de la física financiera: Cuanto más grandes se hacen, más lentamente crecen. Una empresa de 1.000 millones de dólares puede duplicar sus ventas con una relativa facilidad; sin embargo, ¿adónde puede ir una empresa de 50.000 millones de dólares para encontrar otros 50.000 millones de dólares de volumen de actividad? Las acciones de empresas en crecimiento resultan interesantes de comprar cuando sus precios son razonables, pero cuando su ratio de precio a beneficio sube muy por encima de 25 o 30, la cosa se pone fea:  La periodista Carol Loomis descubrió que de 1960 a 1999, únicamente ocho de las 150 mayores empresas recogidas en la lista Fortune 500 consiguieron incrementar sus beneficios en una media anual de por lo menos el 15% durante dos décadas.6  Analizando cinco décadas de datos, la firma de investigación Sanford C. Bernstein & Co. demostró que únicamente el 10% de las grandes empresas estadounidenses habían incrementado sus beneficios en el 20% durante por lo menos cinco años consecutivos; únicamente el 3% habían crecido el 20% durante un período mínimo de 10 años sucesivos; y ninguna empresa lo había logrado durante 15 años consecutivos.7 6 7 Carel J. Loomis, «The 15% Delusion», Fortune, 5 de febrero de 2001, págs. 102-108. Véase Jason Zweig, «A Matter of Expectations», Money, enero de 2001, págs. 49-50. 209