COMENTARIO AL CAPÍTULO 5
mínimas labores de mantenimiento y que ofrezca las máximas
probabilidades de obtener unos resultados firmes. Por otra parte, si no
puede dedicar el tiempo, o reunir el interés para hacerlo por usted mismo,
no hay ningún motivo para avergonzarse de contratar a otra persona para
que elija las acciones o los fondos de inversión para usted. En cualquier
caso, hay una responsabilidad que no debe delegar nunca. Usted, y nadie
más que usted, debe investigar y averiguar (antes de entregar su dinero) si
el asesor es digno de confianza y cobra unos honorarios razonables. (Si
desea más indicaciones, lea el capítulo 10).
Subcontrate. Los fondos de inversión son la mejor manera de que el
inversor defensivo aproveche las ventajas de ser propietario de acciones sin
los inconvenientes de tener que velar por su propia cartera. Con un precio
relativamente reducido, se puede obtener un elevado nivel de
diversificación y de comodidad, dejando que sea un profesional el que elija
y vigile las acciones en su nombre. En su inversión más brillante, es decir
en las carteras indexadas, los fondos de inversión no requieren
prácticamente ningún tipo de supervisión o mantenimiento. Los fondos
referenciados a un índice son una especie de inversión que tiene muy pocas
probabilidades de provocar cualquier tipo de sufrimiento o sorpresa incluso
aunque nos olvidásemos de ellos durante 20 años. Son el sueño del inversor
defensivo hecho realidad. Si desea información más detallada, lea el
capítulo 9.
Allanar el camino
En la evolución cotidiana de los mercados financieros, que dan
tirones, sufren crisis, suben y bajan de un día a otro, el inversor defensivo
puede asumir el control del caos. La renuncia a mostrarse activo, la
renuncia a cualquier supuesta capacidad de predecir el futuro, pueden llegar
a ser su .arma más eficaz. Al poner todas las decisiones de inversión en
piloto automático, se elimina cualquier autoengaño que pudiese hacerle
creer que sabe cuál va a ser la evolución que sigan las acciones, y se
elimina la capacidad que tiene el mercado de enojar a las personas por
desquiciada que sea su recuperación. .
Como indica Graham, la técnica del «promedio de coste monetario»
le permite destinar una cantidad fija de dinero a la inversión en intervalos
periódicos. Todas las semanas, meses o trimestres se compran las acciones,
con independencia de que los mercados hayan subido, bajado o se hayan
mostrado estables. Cualquier fondo de inversión o firma de intermediación
puede transferir de forma automática y segura el dinero electrónicamente
en su nombre, por lo que nunca tendrá que molestarse en firmar un cheque
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