Introducción a las Ciencias de la Comunicación IV NPE Introducción a las Ciencias de la Comunicación | Page 39

Preparatoria AGE Introducción a las Ciencias de la Comunicación IV cuantos motivos puedan llevar al hombre a expresarse por escrito, dentro de su frondosa actividad. Destinatario: Junto con el objetivo, ya ha sido resuelta también en la mente del autor la segunda interrogante: ¿Para quién? El destinatario del escrito puede ser -en contados casos- el mismo escritor, aunque lo más común es que sea otra persona o un conjunto de ellas. En este ―para quién se escribe‖ radica la mayor exigencia en cuanto a la ―entrega de sí‖ que debe realizar el redactor: origina el despojo del yo en homenaje al usted, que es el lector. Requiere un conocimiento psicológico, aunque sea elemental. Asunto: En forma más o menos simultánea con la determinación del objetivo y destinatario, se plantea una tercera interrogante: ¿Sobre qué ha de escribirse? Se realiza aquí la elección del asunto o contenido del escrito, que implica temas generales y subtemas. Así, un objeto cualquiera (por ejemplo, ―informar‖) puede cumplirse con referencia a diversos asuntos, tales como sucesos, trámites, emociones, reflexiones, acontecimientos complejos, hechos imaginarios, etcétera. Y dentro de un asunto, como ―un suceso callejero‖, los temas pueden ser: personajes, vehículos, lugar, tiempo, circunstancias, causas, consecuencias, etcétera. Los subtemas, a su vez, pueden contener diversos enfoques marginales, tales como observaciones psicológicas, sociológicas, políticas, económicas, morales y otras. El asunto es la parte medular de cualquier escrito. En algunos especialmente -como los periodísticos y literarios- condiciona los demás elementos estructurales: el escritor tiene en su mente un asunto y determina para qué público y con qué objetivos lo va a verter en el papel; además, elige los elementos, la ordenación y las formas expresivas más adecuadas para la presentación de ese contenido. 37