Insight Mujeres y su Palabra | страница 7

l leer el título seguramente te estás preguntando si existe la diabetes espiritual pero antes de darte la respuesta quiero comenzar a explicarte qué es la diabetes. ALa diabetes es una enfermedad que se caracteriza por el aumento del nivel de glucosa o también conocida como azúcar en la sangre debido a que el páncreas no produce o utiliza adecuadamente una hormona llamada insulina. ¿Como afecta esto a mi organismo? La glucosa es la principal fuente de energía y proviene de los alimentos. La insulina, generada por el páncreas es la encargada de ayudar a que la glucosa de los alimentos ingrese en las células para usarse como energía, pero algunas veces, el cuerpo no produce suficiente insulina o no la usa adecuadamente. La glucosa se queda en la sangre y no llega a las células generando así un desorden en nuestro organismo. Como puedes ver, es muy importante tener mucho cuidado de lo que consumimos ya que puede ocasionarnos un problema grave. Nuestro cuerpo necesita de cuidados; buena alimentación y buenos hábitos como el ejercicio, entre otros para mantenernos físicamente sanos, pero, así como el cuerpo, nuestro espíritu también necesita cuidados y debemos ser conscientes de que necesitamos ser disciplinados al hacerlo. Alimento para el espiritu El espíritu se alimenta de diversas formas que te mencionaré a continuación. El alimento: Nuestra rutina diaria o contratiempos pueden ocasionar que pasemos días semanas, incluso meses, sin alimentar nuestro espíritu con la Palabra de Dios. Para desarrollar el hábito de alimentación adecuado puedes separar cada día un tiempo especial para leer la Biblia y meditar en ella. Vida consagrada: Tener una vida consagrada no es otra cosa que tener una sólida e íntima relación con Dios, es decir una relación genuina en la que podamos conversar con Él de forma honesta; oración. Congrégate y déjate pastorear: Cuando dejamos de congregarnos y relacionarnos con nuestra familia en Cristo, nuestra llama por conocer a Dios y servirle se va apagando, por eso es bueno que estemos en unidad con nuestra congregación. Sirve: Si hay algo que alimenta nuestro espíritu y nos hace crecer es servir. Pregunta en tu congregación en qué puedes ayudar o a qué ministerio te puedes unir. Cuidado a lo que te expones: En nuestra vida diaria estamos expuestos a factores que contradicen lo que dice Dios, ten especial atención a lo que te expones, por ejemplo: El tipo de música que escuchamos, programas de tv o con quién nos relacionamos pues su influencia puede ser negativa para nuestra vida. El espíritu, al igual que nuestro cuerpo es muy importante, no cuidarlo ni alimentarlo correctamente puede ocasionar en nosotros una crisis de salud espiritual, es decir se crea en nuestra vida un gran desorden que nos puede llevar a enfermedades como la diabetes. Tener una vida consagrada, congregarnos o servir realiza la misma función que la insulina, ayuda a que el alimento; la Palabra de Dios, nos nutra. Si te gustaría conocer más sobre cómo mejorar tu alimento espiritual te invitamos a leer • Una Vida Mejor • de Christy Muller. 6