Inland Empire 8-26-2020 - Page 6

hospital. Pensé que me habían ido a dejar allí y se habían olvidado de mí”, dice la propia Esperanza con voz de ánimo y ganas de conversar. Su hija Lucía comentó que los doctores dijeron que querían hacerle un tratamiento de plasma, pero que como vieron que no estaba aprobado por la FDA, decidieron no hacérselo. “Ya para ese entonces mi mamá estaba en el segundo día recibiendo un antiviral”, dijo. El tratamiento funcionó. La señora Esperanza se recuperó poco a poco, pero le dijo a su hija que fue una experiencia aterradora. “Ella pensaba que por su edad, que por la diabetes y por la presión alta se iba a morir sola en el hospital”, expresó Lucía. Durante su estadía en el hospital, doña Esperanza dijo que lo peor fue que no podía ver a sus familiares. “Me sentía muy mal, tenía problemas para respirar y estuve todo el tiempo con oxígeno y con suero. Pero poco a poco me sentí mejor y creo que la fe que tengo en Dios fue lo que me ayudó más”, señaló. Lucía dice que ahora su mamá les advierte a todos que se cuiden. “Nos dice que esto (el COVID) es una pesadilla y que debemos cuidarnos y usar cubrebocas. Ella no sale a ningún lado por el miedo al virus, pero dice que cuando salga la vacuna le encantaría salir otra vez”. Rosa Aguirre dice que en ningún momento tuvo miedo pese a haber dado positivo del COVID-19. “Tenía fe de que Dios me iba a sacar de esta”, dice esta asistente de ventas de 41 años. “Creo que en parte es porque no estaba buscando en internet