Y UNDÉCIMO
Y TODO ESTO CON UN ENTRAÑABLE
AMOR Y UNA NECESARIA FIRMEZA
▸ Obviamente nuestros hijos e hijas requieren
amor, ternura, caricias, afecto, palabras dulces,
miradas llenas de aceptación.
▸ Lo anterior no supone exigir menos, ni
orientar menos, ni corregir menos.
▸ De hecho, les desconcierta (aunque les guste)
que les dejemos hacer lo que quieran. El amor
se expresa en la ternura, pero se prueba en la
firmeza de los principios y valores.