Informe 2018 Informe de resultados de la Evaluación de la Prest | Page 69

Introducción A lo largo de la historia ha quedado demostrado que las inmunizaciones constituyen una de las intervenciones más costo-efectivas en materia de salud, logrando prevenir alrededor de 2,5 millones de muertes por año. Gracias a su implementación se erradicó la viruela, la incidencia mundial de la polio se redujo en un 99 %, y se disminuyeron los efectos de otras enfermedades como la difteria, el tétanos, el sarampión, la tosferina, la Haemophilus influenzae de tipo b y la meningitis meningocócica (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2013, p. 5, 12). A nivel mundial nacen más de 130 millones de niños al año, los cuales, en su totalidad, tienen derecho a estar protegidos por medio de la vacunación. De tal forma, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante el año 2017 aproximadamente 116,2 millones de niños menores de un año recibieron las tres dosis de la DPT (OMS, 2018, p. 1, 6). En el caso del sarampión, con los programas de vacunación implementados, desde el año 2010 se redujo su incidencia a menos de la mitad; sin embargo, en el 2017, debido a la existencia de zonas de baja cobertura, cuatro de las seis regiones de la OMS sufrieron brotes, aumentando la incidencia de 19 a 25 casos por millón (OMS, 2018, p. 5). A mayo del 2019 eran 12 los países que habían notificado casos confirmados de sarampión en las Américas: Argentina, las Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos de América, México, Perú, Uruguay y la República Bolivariana de Venezuela, sin que se hubieran reportado defunciones por esta enfermedad (Organización Panamericana de la Salud [OPS], 2019, p. 1). Específicamente en Costa Rica, durante el 2019 se han notificado 10 casos confirmados de sarampión, de los cuales tres de ellos fueron importados. Los siete restantes fueron parte de la cadena de transmisión relacionada con un caso confirmado de una ciudadana de los Estados Unidos de América, que estuvo de visita en el país y tuvo contacto con estas personas (OPS, 2019, p. 8). Cabe mencionar que, en este país, ante los casos de sarampión que aparecieron en la región, en el 2018 se realizó una vacunación extraordinaria, enfocada a la población de niños entre los 15 meses y menos de 10 años. No obstante, de acuerdo con la Subárea de Vigilancia Epidemiológica de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), se debe considerar que, a pesar de la vacunación, un 10 % de los niños no quedan protegidos contra la enfermedad. Esto se debe a que las vacunas no son 100 % efectivas, ya que, al tratarse de bacterias o virus muertos o atenuados, la respuesta del sistema inmune varía en cada individuo. Según información publicada por la OMS, la mayoría de las vacunas de los esquemas de vacunación de rutina en niños, cuando se manipulan y aplican de forma correcta, tienen una efectividad que varía entre el 85 % y el 95 % (OMS, 2019). 35