Por ese rumbo, buscando que cada cubano de a pie esté realmente informado y participe en la solución de las dificultades de su entorno, a la vez que abierto a escuchar diferentes opiniones con el fin de adoptar las mejores, un grupo de activistas de la sociedad civil independiente se ha dedicado a diseminar por los barrios de la capital, así como por pueblos y ciudades del interior, los presupuestos de la Democracia Deliberativa. El resultado es apreciable a ojos vista y además ha ido quedando expuesto formalmente, paso por paso, a través de otros cuatro eventos de carácter internacional organizados por la Plataforma de Integración Cubana. Al abordar el tercero de ellos, celebrado en la Universidad Internacional de la Florida( FIU) en marzo de 2015, El Nuevo Herald enfatizaba las experiencias dentro de las muy peculiares circunstancias cubanas:“ El proceso de Democracia Deliberativa satisface las condiciones de Cuba— declaró entonces Cuesta Morúa— que
es la posibilidad de reunir en casas y pequeños locales a un grupo de gente”. Y precisó que las reuniones de este tipo con ciudadanos de diferentes sitios pueden pasar inadvertidas para las fuerzas represivas y así aumentan significativamente sus posibilidades de éxito e incluso se propicia que los asistentes vayan creciendo en número al sentirse más seguros. De la singular variante de aplicación del modelo en Cuba dan fe las Mesas de Iniciativa Constitucional( MICs). Son espacios en que los ciudadanos, además de buscar solución concretas a problemas concretos, dialogan y proponen iniciativas en materia legal y constitucional que resultan de inapreciable utilidad recuperar la cultura del Derecho y la legalidad que la dictadura fidelista hizo trizas. Sin que la ciudadanía recupere su voz propia para hacerla valer en diálogo abierto por institucionalización de la pluralidad social, cultural y política, no es posible concebir los cambios que demanda el país.
Mesa de Iniciativa Constitucional en Santiago de las Vegas, La Habana.
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