La fuerza espiritual de deidades llega a identificarse con grandes guerreros de las luchas por la independencia, creyentes del Palo Monte, al efecto de sumar sus energías, ahínco y valentía.
Entre las creaciones de Delgado Alfonso no puede faltar Madre de Agua— Yemayá en el panteón yoruba, sincretizada en la Virgen de Regla— que, como dueña del mar y de los destinos de los guerreros que transitan por las vías marinas, protege a quienes fueron traídos a través del océano a las tierras americanas. Sus poderes permiten la transformación en animal marino o serpiente para acudir al clamor de quienes emprenden aventuras transoceánicas o viajan largas distancias por mar, como dueña de los presagios.
110