requiere plantear la reforma legal y constitucional en un mismo proceso y dentro de un segmento compactado. ¿ Qué es # Otro18? Es un proyecto cívico para impulsar cambios estructurales en la ley electoral y en la ley de asociaciones, abierta a una ley de partidos políticos, desde los conceptos de integridad electoral que garanticen la pluralidad, la competencia y la transparencia de elecciones libres y democráticas, en condiciones de igualdad, para el acceso a los cargos de elección popular. Un proyecto conducente, desde el cambio del sistema electoral, a una reforma del Estado a través del cambio constitucional.
¿ Por qué # Otro18? El presidente-designado Raúl Castro anunció su retiro del poder en 2018. Lo ha hecho planteando que garantizará un traspaso institucionalizado de la autoridad a través de los mecanismos de acceso al Estado, no desde el Partido Comunista. Es importante analizar todo esto en un nuevo contexto. En este coinciden, en un haz abierto, cuatro eventos: el traspaso generacional del poder, la renovación estructural de las instituciones de acceso al Estado, el debate ideológico dentro de una serie crisis de legitimidad, la apertura asistemática al mundo y la mutación sociológica de la sociedad cubana. Y, muy importante, por primera vez el gobierno se mueve en la misma dirección que su sociedad. Se está formando así una tormenta creativa por primera vez en los últimos 56 años, la cual crea las condiciones necesarias y propicias para un cambio constitucional en una secuencia procedimental, para la cual la reforma electoral brinda la mejor oportunidad. La discusión ya no es si habrá cambios constitucionales en Cuba; la discusión continúa siendo qué tipo de cambio constitucional que será posible. Contrario a la matriz de opinión más generalizada, que trivializa un escenario de reformas económicas primero, con cambios políticos probables después, la posibilidad de la reforma política está abierta. ¿ Por qué? Es interesante partir de esta hipótesis negativa: no es obligada la relación entre la voluntad de los decisores políticos en un escenario específico dado y la posibilidad del cambio político mismo. Este último es igualmente posible cuando el contexto reduce las opciones de elección racional, como es el caso presente hoy en Cuba. Y el problema es que el gobierno cubano se enfrenta a un relevo generacional tardío en el poder, que lo obliga a abrir el juego político para garantizar cierta legitimidad y credibilidad futuras a las instituciones que intenta fortalecer, tanto las que ostentan el poder real como las que ostentan el poder narrado; todo ello en un escenario histórico en el que la legitimidad recayó tradicionalmente en el carisma. Frente a tal situación, el traspaso del poder institucional es en sí mismo un cambio político porque pone en discusión la legitimidad futura de los actores que vienen: ¿ quién representa a quién en una situación cambiante? ¿ En base a qué criterios se establece la legitimidad? ¿ Por origen, carisma o institucionalidad? Estamos así en lo que llamaría una circunstancia creativa: aquella en la que todos los actores sociales y políticos están obligados a imaginar y a reinventar sus opciones y estatus al mismo tiempo que se discuten los paradigmas.
¿ Cómo se articula # Otro18? Para 2018 queremos marcar la diferencia con el proyecto # Otro18 junto a otras organizaciones y actores de la sociedad civil y de la comunidad democrática cubanas. # Otro18 es un proyecto que busca, fundamentalmente, la democratización de Cuba a través de propuestas de cambios legales pensadas, concebidas y legitimadas con y a través de la deliberación ciudadana, abriendo el espacio público y el juego político desde el sistema electoral a reformas constitucionales fundamentales. En el proceso de deliberación surgieron con fuerza dos temas cruciales para el cambio constitucional: la necesidad
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