IDENTIDADES 1 ESPAÑOL IDENTIDADES 8 ESPAÑOL | Page 134

Dios sabía que esas personas tendrían la hechura genética exacta y necesaria. Tú eres el mejor fruto de la creación, diseño hermoso, criatura singular. Eres justo lo que él quería hacer y su motivo principal fue el amor. De tal manera amó al mundo que envió a su único hijo para que todo aquél que en Él crea no se pierda, sino que tenga vida eterna y en abundancia. Cuando reconozcas en tu corazón que Jesucristo es el Señor, Salvador de tu vida, inmediatamente serás adoptado como hijo de Dios. Todas las circunstancias que sucedan alrededor de tu vida, adversidades, aflicciones, conflictos y situaciones serán momentáneas y pasajeras y producirán en ti cada vez más, un excelente peso de su gloria. En la parábola del hijo pródigo (Lucas, 15) Jesús comienza su relato describiendo a una familia formada por un padre y dos hijos, sin mencionar si eran blancos, negros o mestizos. Para Él no hay excepción de persona: todos somos iguales. Este padre educó a sus hijos con principios y valores cimentados en amor; ellos no poseían nada, pues todo era del padre, pero disfrutaban de sus beneficios. Un día su hijo menor se acercó al padre y pidió la parte de la herencia que le correspondía. No me voy a detener en cómo se sintió el padre. El padre accedió, pero este hijo se lanzó a una aventura en la que sufrió la peor humillación: perdió el sentido de la vida, pues carecía de identidad, no le importaba quién era ni los valores que el padre le había inculcado. El otro hijo no tenía la misma actitud, pero era tan inseguro como aquel y estaba resentido, esto es: carecía también de identidad. Ambos hijos se manifestaron de forma no acorde a las enseñanzas de su padre, se movían por el precio y no por el valor. Si no tienes claro este principio, careces de identidad y te sientes menospreciado. Busca primeramente (que en realidad significa buscar continuamente) el reino de Dios y su justicia (que es simplemente la voluntad de Dios, su camino, su carácter) y todas las cosas serán añadidas. Dios nunca te fallará en esta promesa hecha por Jesucristo, sino que sobrepasará tus expectativas. 134