IDENTIDADES 1 ESPAÑOL IDENTIDADES 8 ESPAÑOL | Page 109

“Me hubiera gustado nacer en un país con derechos” Verónica Vega Escritora La Habana, Cuba E ntrevista a Juan Carlos Briñas: historietista de vocación y trabajó como caricaturista e ilustrador en el medio de prensa disidente Hablemos Press. Cuéntame cómo fue tu infancia. Juan Carlos Briñas: Yo provengo de San Leopoldo, barrio muy marginal de Centro Habana. A pesar de eso mi infancia fue más o menos normal, hasta que mis padres se divorciaron. Yo tenía siete años. Fue muy traumático para mí y para mi hermano. Al principio vivimos con mi madre, pero ella no tenía paciencia con nosotros y nos fuimos a vivir con mi padre, quien demostró estar mucho mejor preparado para asumirnos. Aunque él desempeñó ambos roles, una madre siempre es necesaria y yo tuve esa ausencia por muchos años. ¿Cómo aparece el dibujo en tu vida? Yo dibujaba como la mayoría de los niños, pero fui descubriendo que para mí era mucho más que un juego. Se convirtió en mi vía de expresión y comunicación. Hacia 1981 vi Voltus V, animado manga muy popular en mi generación, y sentí que quería hacer algo así. Empecé a visitar los estudios de dibujos animados del ICAIC y tuve la gran suerte de que me dejaran ver cómo se hacía Vampiros en la Habana. Luego ocurrió otro evento que dio un giro a mi vida: me prestaron un libro japonés de comics, muy grueso, con historias fantásticas y de gran dinamismo. Ahí fue cuando comprendí que yo no quería ser animador, sino historietista. ¿Encontraste la manera de insertarte en ese mundo con perspectiva profesional? No, éramos un grupo de adolescentes y todos dibujábamos empíricamente. Nos ayudábamos mutuamente, pero no teníamos a quién ni adónde dirigirnos para orientarnos. Sé que tu modo de ver la vida y la sociedad cambió completamente al ser reclutado para el Servicio Militar… Fue una experiencia horrible, porque yo no era el típico muchacho que está en la calle jugando pelota. Yo me recluía en mi casa y dibujaba; ese era mi mundo y pretendía contar muchas historias a través de comics. De pronto mi vida cambió por completo, ya no podía hacer lo que me gustaba y fue una ruptura violenta con todo lo que soñaba. Nunca me pude adaptar a ese sistema, donde todo se hace obligado, bajo coacción. Desde la misma Preparación Militar Previa incurrí en mi primera fuga y fui a dar al Centro de Entrenamiento Intensivo, que es una prisión pequeña. Cuando me mandaron a chapear, yo no sabía hacerlo: así que, por accidente, me di un machetazo en un pie. 109