IDENTIDADES 1 ESPAÑOL IDENTIDADES 8 ESPAÑOL | Page 103

era otra historia: las prendas de ropa tiradas por todas partes, las colillas de cigarro que tiraban encendidas para quemarme la planta de los pies… Entre quienes presumían de buenos maquillajes, buenas ropas y uñas postizas, yo permanecía sentado en una puntita de la cama, sin usar ni siquiera base. Solo delineaba mis ojos en negro, los labios iban rojos y era ya la chica material: Madonna, a quien escogí para mi representación por más de una década. A pesar de mis carencias, siempre conseguí aplausos del público. Se preferían las artistas del patio, como Annia Linares o Marucha, interpretada magistralmente por la conocida transformista Imperio. De ahí surgió Lola, comediante excelente que ya no está en Cuba, así como otras que han muerto por causa del SIDA o aún trabajan en los sitios montados actualmente para homosexuales. Aquella fue época difícil para el transformismo en Cuba. No pocas veces tuvimos que salir corriendo de la casa por las redadas de la policía. No era como ahora, en que hacer un show de travestis es algo que no causa asombro a nadie. Evidentemente los tiempos han cambiado, pero no para bien en el ámbito artístico. Antes el transformista encarnaba un personaje, a quien estudiaba al dedillo para hacerse dueño de sus ademanes. Lo especial era esa magia de conseguir la personificación casi perfecta, pero eso ya no existe, aunque continúen las rivalidades, las envidias y otras miserias de ese mundo poco explorado. Performance “Dónde está el taxi”, de Nonardo Perea Ahora los espectáculos son poco interesantes y no muchas transformistas se esfuerzan por conseguir buen doblaje, porque es lo que siguen haciendo: doblar, pero solo una o dos realizan un trabajo digno con su propia voz e impe- ra un total desconocimiento de lo que ocurre en otros sitios del mundo. En ese sentido no hemos evolucionado, sino que muy al contrario, como la propia revolución, hemos quedado estáticos y perdido la posibilidad de reinventarnos 103