cadáver. Se hubiera salido con la suya si no llega a ser porque alguien filmó el incidente. El oficial Michael T. Slage, fue arrestado y acusado de homicidio, pero la prueba crucial radica en si es condenado o no. Mientras veía el video de este hombre baleado por la espalda, meneaba la cabeza y lloraba. Así reacciono cada vez que oigo que matan a cualquier negro sin justificación. Esta no puede ser la norma, porque no es normal que los seres humanos vivan y se traten de esta manera. Por fin el mundo empezó a escuchar el 18 de abril, cuando centenares de personas se juntaron a protestar delante de la Comisaría de Baltimore. La televisión mostró a cientos de manifestantes de todas edades, mientras la policía acechaba de cerca. El número de manifestantes se incrementaba cada día. Sus rostros expresaban frustración y sus voces se alzaron más y más: exigían ser escuchados. La comunidad ya estaba harta de su larga historia de relaciones difíciles con la policía, cansada de la cacería y el asesinato por el color de la piel. Se ha cansado de que la policía siempre se salga con la suya en estos homicidios y exige depurar la responsabilidad por la muerte de Gray. Me sentaba todos los días a ver las noticias y el titular siempre era Baltimore con la gente marchando aún en las calles pidiendo justicia. La multitud crecía con voz cada vez más fuerte. El 25 de abril, la protesta pacífica se tornó violenta. Se lanzaron piedras a la policía y se prendieron fuegos. Después del entierro de Gray, la protesta continuó y la confrontación entre la policía y los ciudadanos se tornó feísima. Algunos manifestantes quemaron comercios locales y perseguidoras; otros participaron en saqueos. Vi los incendios, la gente corriendo y la policía con sus trajes antimotines. Y pensé: ¿ Este es mi hogar, mi América? Si tenemos tanto derecho como cualesquiera otros a vivir, ¿ por qué los negros tienen que seguir peleando por ese derecho? ¿ Por qué la policía nos sigue matando, y no sólo a negros, sino también a las negras? Han sido víctimas de la brutalidad policial mujeres como Venus Green [“ Perra, no eres mejor que cualquiera de las otras viejas perras negras que he encerrado”, le dijo el policía ] o Starr Brown [“ Me aplastaron la cara cuando me tiraron al piso— narró emocionada— y me rasgaron la piel del rosto”). Desafortunadamente, no hay plegaria a su favor. Dados estos cuentos y testimonios, ¿ por qué es tan difícil a la gente entender cómo nos sentimos cuando se nos trata como si fuéramos menos que otros seres humanos? Los blancos( y algunos negros) no entienden por qué hubo negros prendiendo candela o saqueando tiendas sus propias comunidades. No viven nuestra frustración. Los medios mostraron los edificios y las perseguidoras en llamas, las calles llenas de basura. La alcaldesa de Baltimore, Stephanie Rawlings- Blake, de la raza negra, pidió dos mil efectivos de la Guardia Nacional y el gobernador Larry Hogan declaró estado de emergencia. Rawlings-Blake decretó también toque de queda de 10 pm a 5 am. Se cerraron las escuelas y se canceló un juego de béisbol de las Grandes Ligas. Hubo encontronazos entre manifestantes y policías, así como protestas por la muerte de Gray en otras ciudades: Chicago, Minneapolis, Miami, Filadelfia, Portland, Seattle, Nueva York … Los medios hicieron todo lo posible por presentar a los manifestantes como rufianes y la gente siguió la rima en los medios sociales bajo esa influencia mediática. Los americanos blancos no podían entender lo que estaba pasando. No veían el problema. Viven en un país distinto. Los negros viven los efectos de la segregación y la pobreza. Nunca podremos olvidar a quienes crearon nuestros guetos. Sabemos quiénes son los que recortan fondos para nuestras escuelas y se niegan a darnos empleo. Vivimos en un país
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