El gato soñador
Había una vez un pueblo pequeño. Un pueblo con casas de
piedras, calles retorcidas y muchos, muchos gatos. Los gatos
vivían allí felices, de casa en casa durante el día, de tejado
en tejado durante la noche.
La convivencia entre las personas y los gatos era perfecta.
Los humanos les dejaban campar a sus anchas por sus casas, les acariciaban el lomo, y le daban de comer. A cambio,
los felinos perseguían a los ratones cuando estos trataban
de invadir las casas y les regalaban su compañía las tardes
de lluvia.
Y no había quejas…
Hasta que llegó Misifú. Al principio, este gato de pelaje
blanco y largos bigotes hizo exactamente lo mismo que el
resto: merodeaba por los tejados, perseguía ratones, se dejaba acariciar las tardes de lluvia.
Pero pronto, el gato Misifú se aburrió de hacer siempre lo
mismo, de que la vida gatuna en aquel pueblo de piedra se
limitara a aquella rutina y dejó de salir a cazar ratones. Se
pasaba las noches mirando a la luna.
– Te vas a quedar tonto de tanto mirarla – le decían sus
amigos.
Pero Misifú no quería escucharles. No era la luna lo que le
tenía enganchado, sino aquel aire de magia que tenían las
noches en los que su luz invadía todos los rincones.
– ¿No ves que no conseguirás nada? Por más que la mires, la
luna no bajará a estar contigo.
Pero Misifú no quería que la luna bajara a hacerle compañía.
Le valía con sentir la dulzura con la que impregnaba el cielo
cuando brillaba con todo su esplendor.
Porque aunque nadie parecía entenderlo, al gato Misifú le
SANTA CRUZ
Fabrica: Parque Industrial, Manzana
8 A PI 8A
PEDIDOS TEL. 3461043 - 3472079
Sucursales:
Mercado Los Pozos : Calle Suarez
Arana 114
gustaba lo que esa luna redonda y plateada le hacía sentir,
lo que le hacía pensar, lo que le hacía soñar.
– Mira la luna. Es grande, brillante y está tan lejos. ¿No
podremos llegar nosotros ahí donde está ella? ¿No podremos
salir de aquí, ir más allá? – preguntaba Misifú a su amiga
Ranina.
Ranina se estiraba con elegancia y le lanzaba un gruñido.
– ¡Ay que ver, Misifú! ¡Cuántos pájaros tienes en la cabeza!
Pero Misifú no tenía pájaros sino sueños, muchos y quería
cumplirlos todos…
– Tendríamos que viajar, conocer otros lugares, perseguir
otros animales y otras vidas. ¿Es que nuestra existencia va
a ser solo esto?
Muy pronto los gatos de aquel pueblo dejaron de hacerle
caso. Hasta su amiga Ranina se cansó de escucharle suspirar.
Tal vez por eso, tal vez porque la luna le dio la clave, el gato
Misifú desapareció un día del pueblo de piedra. Nadie consiguió encontrarle.
– Se ha marchado a buscar sus sueños. ¿Habrá llegado hasta
la luna?– se preguntaba con curiosidad Ranina…
Nunca más se supo del gato Misifú, pero algunas noches de
luna llena hay quien mira hacia el cielo y puede distinguir
entre las manchas oscuras de la luna unos bigotes alargados.
No todos pueden verlo. Solo los soñadores son capaces.
¿Eres capaz tú?
Mercado La Ramada : Calle Amboro
Esq. Yotau
Zona Central: Calle Ingavi 323
CORREO ELECTRONICO
ventas@cafeideal.com.bo
COCHABAMBA
Calle General Acha 128
Tel. 4251016
LA PAZ
Calle Otero De La Vega 435
Tel. 2490750
TRINIDAD
Calle La Paz La Paz 93
Tel. 4621103