idehogar-88 Nov. 2016 | Página 16

16 ser padres ¿Qué hacer si mi hijo está por perder el año escolar? Reprobar el año escolar tiene un gran significado tanto para los padres como para los hijos. Los primeros pueden experimentar frustración porque ven defraudadas sus expectativas sobre el futuro de su hijo. Los niños y jóvenes reaccionan inicialmente con sentimientos de inconformidad, rabia, tristeza o temor. Dalia Muñoz Directora Valery Kids .Reprobar el año escolar para ambos puede implicar perder las ilusiones, el tiempo de trabajo, la energía, la inversión económica de los padres y no cumplir con las metas propuestas. Aprobar o reprobar es una situación difícil en la que deben estar involucrados los padres y el colegio. El impacto de la repetición puede ser distinto para cada niño dependiendo de muchos aspectos principalmente el que tiene que ver con las diferencias individuales. Muchos niños se benefician con el hecho de volver a cursar un grado, y los cambios, aunque dolorosos pueden reportar resultados positivos. Sin embargo, para otros la correlación es negativa ya que puede experimentarse como una fuerte sensación de fracaso lo que se traduciría seguramente en un menor desempeño. Si la pérdida del año es ya un hecho lo mejor que podemos hacer como padres es asumir las responsabilidades, reforzar la autoestima y la autoconfianza en los hijos. Ahora bien, el círculo nocivo que debe evitarse, es el de “culpar a los profesores y atacar a los estudiantes.” La pérdida de un año escolar es la oportunidad para revisar el acompañamiento que hacen los padres en el proceso de formación integral de sus hijos. Las cualidades de un acompañamiento familiar no sólo tienen que ver con el reforzamiento y prácticas de hábitos de estudio, o las condiciones para un ambiente de trabajo en casa, sino también con el manejo adecuado de los conflictos del hogar, como peleas, separaciones, fracasos económicos, muertes de seres queridos. Aparte de aplicar castigos, un error frecuente es perder la calma producto del desgaste emocional que el tema representa. Por muy mal que hayan estado las notas, los niños y las niñas necesitan descansar tanto o más que los adultos. Lo que sí es posible es aprovechar las vacaciones para que, sin el estrés diario del colegio, se adquieran habilidades como la organización del tiempo y acumular experiencias donde se sienta la satisfacción de obtener logros gracias a su esfuerzo. Para esto se deben poner metas que se cumplan, por ejemplo: (Permisos no tan largos, menos mesada, etc). Castigos donde toda la familia termina afectada no funcionan. Tener que repetir el año y cambiar de compañeros ya es suficientemente duro para ellos, entonces reducir la televisión, el facebook y los v ideojuegos debe asumirse como una manera de romper con los malos hábitos, más que como un castigo. Elementos a considerar de cómo ayudar como padres y qué tipo de ayuda pedirles a los profesores: Comparta sus preocupaciones con el colegio. No sólo evalúe el resultado en tér- minos de las calificaciones, tenga en cuenta también la calidad del proceso. Identifique de manera detallada las dificultades. Los niños deben saber puntualmente en que fallaron. Algunas sugerencias a tomar en cuenta: _ Hable con el niño. Oriente realice una autoevaluación. Pregúntele qué piensa y cómo cree que se podrían solucionar las dificultades. Aun los más pequeños tienen una idea sobre lo que pasa. _ Los castigos, los insultos y las descalificaciones son inservibles y contraproducentes y hacen que el niño se atasque más en la dificultad. Juicios como eres un fracaso, un vago o un torpe hieren su autoestima y aumentan su sensación de incapacidad. _ Exprese al niño sin tapujos las exigencias y obligaciones que usted considere pertinentes para el caso. Con serenidad y firmeza hágale saber que estudiar es su obligación y que esto no es negociable. _ Evalúe el tipo de mensaje que le transmite a su hijo. Muchas veces la angustia aparece más en los padres que se sienten frustrados y se cuestionan por su fracaso. _ Cambiar de colegio es una decisión con implicaciones importantes. Al considerarlo, es necesario revisar muchos aspectos. Es verdad que no todos los colegios son para todos los niños, pero ésta no puede plantearse como una solución en sí misma. _ La ayuda profesional es un valioso recurso para avanzar en este proceso.