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ser padres
¿Qué hacer si mi hijo está por perder el año escolar?
Reprobar el año escolar tiene un gran significado tanto para los padres como para
los hijos. Los primeros pueden experimentar frustración porque ven defraudadas sus
expectativas sobre el futuro de su hijo. Los
niños y jóvenes reaccionan inicialmente con
sentimientos de inconformidad, rabia, tristeza o temor.
Dalia Muñoz
Directora Valery Kids
.Reprobar el año escolar para ambos puede
implicar perder las ilusiones, el tiempo de
trabajo, la energía, la inversión económica de
los padres y no cumplir con las metas propuestas. Aprobar o reprobar es una situación
difícil en la que deben estar involucrados los
padres y el colegio. El impacto de la repetición puede ser distinto para cada niño dependiendo de muchos aspectos principalmente
el que tiene que ver con las diferencias individuales. Muchos niños se benefician con
el hecho de volver a cursar un grado, y los
cambios, aunque dolorosos pueden reportar
resultados positivos. Sin embargo, para otros
la correlación es negativa ya que puede experimentarse como una fuerte sensación de
fracaso lo que se traduciría seguramente en
un menor desempeño. Si la pérdida del año
es ya un hecho lo mejor que podemos hacer
como padres es asumir las responsabilidades,
reforzar la autoestima y la autoconfianza en
los hijos. Ahora bien, el círculo nocivo que
debe evitarse, es el de “culpar a los profesores y atacar a los estudiantes.” La pérdida de
un año escolar es la oportunidad para revisar
el acompañamiento que hacen los padres en
el proceso de formación integral de sus hijos.
Las cualidades de un acompañamiento familiar no sólo tienen que ver con el reforzamiento y prácticas de hábitos de estudio, o las
condiciones para un ambiente de trabajo en
casa, sino también con el manejo adecuado
de los conflictos del hogar, como peleas, separaciones, fracasos económicos, muertes de
seres queridos. Aparte de aplicar castigos, un
error frecuente es perder la calma producto
del desgaste emocional que el tema representa. Por muy mal que hayan estado las notas,
los niños y las niñas necesitan descansar tanto o más que los adultos. Lo que sí es posible es aprovechar las vacaciones para que,
sin el estrés diario del colegio, se adquieran
habilidades como la organización del tiempo
y acumular experiencias donde se sienta la
satisfacción de obtener logros gracias a su
esfuerzo.
Para esto se deben poner metas que se cumplan, por ejemplo:
(Permisos no tan largos, menos mesada, etc).
Castigos donde toda la familia termina afectada no funcionan.
Tener que repetir el año y cambiar de compañeros ya es suficientemente duro para ellos,
entonces reducir la televisión, el facebook y
los v ideojuegos debe asumirse como una manera de
romper con los malos hábitos, más que como
un castigo. Elementos a considerar de cómo
ayudar como padres y qué tipo de ayuda pedirles a los profesores: Comparta sus preocupaciones con el
colegio. No sólo evalúe el resultado en tér-
minos de las calificaciones, tenga en cuenta
también la calidad del proceso. Identifique
de manera detallada las dificultades. Los niños deben saber puntualmente en que fallaron.
Algunas sugerencias a tomar en cuenta:
_ Hable con el niño. Oriente realice una autoevaluación. Pregúntele qué piensa y cómo
cree
que se podrían solucionar las dificultades.
Aun los más pequeños tienen una idea sobre
lo que pasa.
_ Los castigos, los insultos y las descalificaciones son inservibles y contraproducentes y
hacen que
el niño se atasque más en la dificultad. Juicios como eres un fracaso, un vago o un torpe
hieren su autoestima y aumentan su sensación de incapacidad.
_ Exprese al niño sin tapujos las exigencias y
obligaciones que usted considere
pertinentes para el caso. Con serenidad y firmeza hágale saber que estudiar es su obligación y que esto no es negociable.
_ Evalúe el tipo de mensaje que le transmite
a su hijo. Muchas veces la angustia aparece
más en los padres que se sienten frustrados y
se cuestionan por su fracaso.
_ Cambiar de colegio es una decisión con implicaciones importantes. Al considerarlo, es
necesario revisar muchos aspectos. Es verdad
que no todos los colegios son para todos los
niños, pero ésta no puede plantearse como
una solución en sí misma.
_ La ayuda profesional es un valioso recurso
para avanzar en este proceso.