IDE Online Magazine Mayo 2017 | Page 149

De izquierda a derecha: Jordi Sauret, Leopoldo Santorromán, Ana Etchenique y Pepe Cabrera

Los resultados prueban la creciente preocupación de la sociedad por la preservación del medioambiente, ya que el 81,1% de los encuestados cree que la conservación de la naturaleza es un problema inmediato y urgente, 9,1 puntos por encima del resultado obtenido en el barómetro realizado en 2010, y sólo para un 15,4%, se trata de un problema de cara al futuro. Además, señalan a las empresas como los agentes que deben liderar el cambio y dar respuesta: el 91,5% opina que tienen que prestar más atención y recursos para luchar contra la contaminación ambiental. Aquí cobra un importante papel la industria del gran consumo, encargada de decidir de qué material son los envases y embalajes que consumimos.

Ahora que el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente está estudiando cómo limitar el uso de las bolsas de plástico en los comercios a partir del 1 de enero de 2018, por el gran impacto ambiental de este material, tiene mayor interés el porcentaje del 52,1% de los entrevistados que consideran que cuando una empresa sustituye sus envases y embalajes de plástico por cartón, lo hace por preservar el medioambiente. Así, casi dos de cada tres españoles entre 18 y 75 años (65,4%) preferirían que los comercios facilitaran cajas de este material para llevarse la compra, en lugar de bolsas de plástico.

El presidente del IPS, Pepe Cabrera, añadió en la presentación del estudio que “estos datos nos demuestran una preocupación en aumento del consumidor para que los agentes sociales, empresas y administraciones lideren iniciativas que relacionen la política de envases y embalajes con la sostenibilidad. Y así vayan en línea con la Ley de Residuos que fomenta la utilización de envases y embalajes sostenibles y los define como los fabricados con materias primas renovables, reciclables y biodegradables poniendo como ejemplo a los de papel, cartón ondulado, cartón compacto o madera. La industria del cartón está basada, además, en un recurso natural y renovable como es el papel que proviene de la madera y que se recicla para volver a utilizarse como materia prima, por lo que es un claro referente de la economía circular”.