Autora: Victoria García Laiun
El secuestro de Deyanira
Cuando Hércules terminó el décimo segundo trabajo que Euristeo le encargó, conoció a una mujer
llamada Deyanira. Años después se casaron y tuvieron un hijo llamado Ersintel. El niño tenía la misma
fuerza que su padre.
Un día Hércules, Deyanira y Ersintel fueron a pasear por el campo. Hércules y Ersintel estaban jugando.
Cuando se dieron vuelta para buscar a Deyanira no estaba, solo encontraron un pedazo de su ropa con un
poco de sangre. Hércules se preocupó demasiado y empezó rápidamente a buscarla.
Comenzó a buscar por donde se sentía su perfume y de repente encontró a Vican, su amiga que iba a
ayudarlo a buscar a su esposa Deyanira. Los tres, Hércules, Ersintel y Vican buscaban en el lago, en la
pradera, pero ella en ninguno de esos lugares estaba. Ya sin esperanzas y cansados de buscar, Vican pensó
en ir al Templo de los Dioses, a pedir por Deyanira. Al llegar se hizo el milagro. Deyanira estaba en el
templo reponiéndose del tropezón y caída que tuvo en el campo. Después fueron a su casa, se despidieron
de Vican y vivieron felices por siempre.
FIN
.