Construir con el clima, no contra él
Los muebles son parte de tu carta de presentación, la imagen que transmites y pueden también decir mucho de tu personalidad
El calor extremo, la escasez de recursos y los fenómenos meteorológicos cada vez más violentos están forzando a la arquitectura a replantearse a sí misma. Ya no basta con diseñar edificios bellos o funcionales: ahora también deben responder a un planeta que cambia. Así lo defiende Manuela Lucà-Dazio, directora ejecutiva del Premio Pritzker, historiadora de la arquitectura y voz autorizada para hablar de hacia dónde se dirige la disciplina tras casi veinte años vinculada a la Bienal de Venecia.
Una sostenibilidad que depende del lugar Para Lucà-Dazio, el papel del arquitecto va más allá de instalar paneles solares o sistemas de ahorro energético. Se trata, sobre todo, de preguntarse qué recursos existen en cada territorio y cómo aprovecharlos mejor. La sostenibilidad, sostiene, no es una fórmula universal, sino el mejor uso de los recursos, sin explotarlos, respetando el mundo en el que vivimos y garantizando al mismo tiempo la mejor calidad de vida para todos. Una casa mediterránea, insiste, no debería construirse igual que una del
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