Home & Home Mayo 2026 | Seite 64

Hoteles como escenografía
De la butaca de metacrilato a los hoteles boutique que redefinieron la hospitalidad, el creador parisino lleva décadas demostrando que el diseño puede ser simultáneamente poético, irónico y completamente necesario.
segunda versión, la Victoria Ghost, aún más conceptual. Interior y exterior, clásica y contemporánea, la Louis Ghost sigue siendo uno de los objetos más reproducidos y deseados del siglo. El exprimidor Juicy Salif, en cambio, nació de un impulso casi accidental: un boceto garabateado en una servilleta de restaurante, inspirado— según él— no en una araña sino en los calamares que acababa de exprimir con limón. Araña o cefalópodo, el resultado mide 29 centímetros, forma parte de la colección permanente del MoMA y genera más debates que jugo. Starck no lo ve como problema.“ Este exprimidor no está pensado para exprimir limones, sino para iniciar conversaciones.”

Hoteles como escenografía

Si los objetos le dieron fama, los hoteles le dieron un lenguaje propio. Starck concibe cada proyecto hotelero como el set de una película que él mismo dirige: imagina historias de amor entre los huéspedes, enredos poéticos, situaciones absurdas y momentos surrealistas. No diseña lobbies; construye atmósferas. Ian Schrager— el legendario cofundador del Studio 54— fue el primero en confiar en esa visión, encargándole el Royalton de Manhattan. Desde entonces, Starck ha rubricado más de veinte hoteles en Londres, París, Miami, Beverly Hills y muchas otras ciudades, convirtiendo su nombre en sinónimo de hotel boutique y en garantía de que la hospitalidad puede ser, también, una forma de arte.
64