Ágara
Un oasis residencial entre la roca volcánica del sur de la Ciudad de México.
En uno de los barrios más tradicionales del sur de la Ciudad de México, un complejo residencial de 10,600 m ² demuestra que es posible crear microclimas urbanos donde la vegetación estructura la experiencia del habitar. Devas Paisaje transformó un terreno de topografía singular en un proyecto que preserva la flora original y establece nuevos vínculos entre arquitectura y naturaleza.
Preservación y trasplante como estrategia
El diseño destacó elementos paisajísticos significativos: árboles nativos de fresno, pirul, jacarandas y grevilleas, muchos de los cuales fueron trasplantados y cuidados meticulosamente para preservar el entorno natural. Más de 130 árboles se rescataron durante el proceso, respetando las peculiaridades del ecosistema de roca volcánica y añadiendo especies endémicas que promueven biodiversidad y bienestar. Las áreas verdes se distribuyen en tres categorías: 1,014 m ² de zonas comunes, 4,426 m ² de espacios privados y 883 m ² en azoteas, creando una red vegetal que atraviesa vertical y horizontalmente el complejo.
El paisaje crea un oasis que evoluciona y madura año tras año, r único en medio de la ciudad.
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