er la calidad espacial ni el confort ambiental.
Un corazón bioclimático
El atrio central, que se transforma en claustro en la planta superior, no es solo un elemento organizador sino también un sofisticado sistema bioclimático. La verticalidad del espacio y su apertura cenital crean un efecto chimenea natural, facilitando la ventilación y el control térmico. Este espacio intermedio, aunque profundamente arquitectónico, mantiene una conexión directa con el exterior a través de la luz y el aire.
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