de edificar espacios,“ imagina futuros posibles”, y señaló que la obra de García Fuentes encarna esta visión ética y transformadora de la disciplina.
La arquitectura como servicio
Al recibir el reconocimiento, Susana García Fuentes afirmó que ejercer la arquitectura es“ una profesión de servicio” y un privilegio que permite dejar huella en la memoria colectiva de las ciudades. Señaló que la Medalla Bellas Artes no solo la honra, sino que la impulsa a seguir trabajando con el deseo de que su trayectoria profesional y docente sirva de ejemplo a nuevas generaciones. En la misma línea, la arquitecta Lourdes Cruz resaltó que la obra de García Fuentes demuestra cómo“ cada espacio bien pensado dignifica la vida de quienes lo habitan”, mientras que Sara Topelson, representante del jurado, celebró una trayectoria que pone a las personas al centro del diseño arquitectónico.
Trayectoria académica y profesional
Originaria de la Ciudad de México, García Fuentes es arquitecta por la Universidad Iberoamericana, donde también se desempeña como profesora desde 2003. Imparte Historia de la Arquitectura y Teoría de la Arquitectura en la Ibero y en la Universidad La Salle, consolidando una influencia decisiva en la formación crítica de generaciones de arquitectos. Es miembro del Colegio de Arquitectos de México, de la Academia Nacional de Arquitectura— de la que es académica emérita— y autora de una obra reconocida por su profundidad conceptual y su cuidado del espacio habitable.
Obras que definen una visión
Entre sus proyectos más emblemáticos se encuentran la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la Terminal 2 del Aeropuerto de Guadalajara, edificios académicos en la Universidad Iberoamericana, el Paseo de la Mujer Mexicana en Monterrey y diversos desarrollos culturales, educativos y urbanos.
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