Autoconstrucción y escala humana
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que fue autoconstruido por los propios arquitectos, lo que permitió un control riguroso del proceso, los costos y cada decisión de diseño. Con una superficie aproximada de 85 metros cuadrados, la casa demuestra que la calidad arquitectónica no depende del tamaño, sino de la claridad conceptual y la coherencia entre idea, material y ejecución. La organización interior es compacta y eficiente. Los espacios priorizan las vistas al paisaje, la entrada de luz natural y la protección
frente al clima extremo. Cada metro cuadrado cumple múltiples funciones, evitando excesos y promoviendo una forma de habitar más consciente y esencial.
Sostenibilidad sin alardes
Más que recurrir a tecnologías complejas, Caochan na Creige apuesta por una sostenibilidad basada en el sentido común: orientación cuidadosa, masa térmica proporcionada por la piedra, aislamiento eficiente y una relación directa con los recursos disponibles en el lugar. Este enfoque fue especialmente valorado por el jurado del RIBA, que subrayó cómo el proyecto ofrece una respuesta realista y replicable a los retos actuales de la vivienda, desde la crisis climática hasta las limitaciones presupuestales.
La construcción nos recuerda que construir bien también puede ser construir menos.
25