Una filosofía arraigada en el contexto
Tierra compactada: La Escuela de Artes Visuales de Oaxaca
Mauricio
Rocha
La arquitectura como diálogo con la tierra.
En un mundo donde la arquitectura contemporánea a menudo se inclina hacia el espectáculo y la imposición de formas ajenas al contexto, el arquitecto mexicano Mauricio Rocha ha trazado un camino diferente. Su obra representa una reflexión profunda sobre lo que significa construir en México, no solo en términos geográficos, sino culturales, sociales y materiales. Rocha no busca la monumentalidad vacía ni la repetición de fórmulas internacionales; su arquitectura nace del entendimiento íntimo del lugar, de sus tradiciones constructivas y de las necesidades humanas que cada proyecto debe atender.
Una filosofía arraigada en el contexto
La filosofía de Rocha se fundamenta en tres pilares esenciales: el respeto por los materiales autóctonos, la sensibilidad hacia el espacio como experiencia humana y la búsqueda constante de la flexibilidad. Esta última característica resulta particularmente relevante en un país donde las dinámicas sociales y económicas exigen que los espacios sean capaces de adaptarse, transformarse y servir a múltiples propósitos sin perder su esencia. Para Rocha, un edificio no debe ser una estructura rígida e inmutable, sino un organismo vivo que responda a las necesidades cambiantes de quienes lo habitan.
Tierra compactada: La Escuela de Artes Visuales de Oaxaca
La Escuela de Artes Visuales de Oaxaca ejemplifica magistralmente esta visión. Ubicada en una región donde la tradición constructiva con tierra se remonta a siglos atrás, Rocha optó
Su legado consiste en demostrar que es posible construir con relevancia contemporánea sin romper los hilos que nos conectan con nuestra historia material y cultural.
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