Tradescantia zebrina: color en tres tonos
Hiedra inglesa: la clásica que nunca falla
Verde sin esfuerzo
Las cuatro plantas que crecen todo el año y transforman cualquier rincón.
No hace falta tener jardín ni habilidades especiales. Estas cuatro especies de interior necesitan pocos cuidados, crecen con facilidad y aportan color y frescura a cualquier espacio del hogar.
Tradescantia zebrina: color en tres tonos
La tradescantia zebrina es una de las plantas de interior más buscadas por su valor decorativo. Sus hojas combinan verde, plateado y violeta en un efecto visual que difícilmente pasa desapercibido. Su mayor ventaja es la adaptabilidad: crece tanto en tierra como en agua. Basta con cortar un tallo y colocarlo en un frasco de vidrio para que en pocos días desarrolle raíces nuevas, convirtiéndose además en un elemento decorativo por sí solo. Si se prefiere en maceta, conviene usar tierra liviana con buen drenaje y ubicarla en una repisa, biblioteca o maceta colgante cerca de una ventana luminosa. La luz natural mantiene la intensidad de sus colores, aunque hay que evitar el sol directo prolongado.
Hiedra inglesa: la clásica que nunca falla
Con sus hojas verdes en forma de estrella y su crecimiento colgante, la hiedra inglesa es un clásico que nunca decepciona. Es ideal para sumar vegetación en altura: en estan-
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