La alacena: almacenaje con encanto
La cómoda: más allá del dormitorio
Cuatro muebles con historia
Piezas del siglo pasado están más vigentes que nunca y pueden transformar cualquier estancia.
Recuperar piezas del siglo pasado está super de moda. Tienen una patina que proporciona frescura e historia a una casa y, además, admiten bien nuevas tapicerías, un lavado de cara o una mano de pintura para rejuvenecer su imagen.
La alacena: almacenaje con encanto
Pocas piezas concentran tanta utilidad y tanto carácter como la alacena antigua. En madera lavada, en blanco o en tonos empolvados, este mueble aporta ese punto romántico que los interioristas buscan para sus proyectos. Su lugar natural es la cocina o el comedor, pero funciona igual de bien en un dormitorio reconvertida en librería. Admite decapar, pintar o simplemente limpiar y dejarla hablar por sí sola. Si el estado general no acompaña pero las puertas tienen carácter, una buena solución es aprovecharlas para cerrar una hornacina con baldas o un armario de obra. El resultado refuerza la identidad rústica y bohemia de cualquier estancia.
Los muebles vintage son un preciado tesoro a la hora de añadirle capas de his
La cómoda: más allá del dormitorio
Las cómodas vintage— especialmente las de madera lavada y las pequeñas tipo bachelor— tienen una versatilidad que sorprende. En el dormitorio hacen de mesilla con estilo; en el recibidor, de consola; en el salón, de mesa auxiliar junto al sofá. Las de cajones laterales tienen incluso potencial para funcionar como isla de cocina o como mueble de baño bajo el lavabo. Son piezas que acumulan valor personal y calidez, y que mejoran con cada nueva vida que se les da.
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